X
LAS ABOGADAS RESPONDEN > MARÍA LUZ CABRAL Y ANA SASKIA RODRIGUEZ MONTES

La reforma constitucional

   

Constitución española. | DA

Hace un par de días nos levantamos con la noticia de que el gobierno iba a realizar una reforma de la Constitución. La Constitución Española se firmó en 1978, y la única reforma hecha hasta ahora se hizo con el objetivo de adaptarla al tratado de Maastrich, en 1992, donde se introducía el derecho de los extranjeros a ser elegidos en elecciones municipales, y se hizo de urgencia, en 23 días.

Ahora, quieren modificar por completo un artículo de ésta, el 135, cuyo texto ha sido aprobado ya tanto por el gobierno (PSOE) como por la oposición (PP).

El objetivo es lograr fortalecer la confianza en la estabilidad presupuestaria en el país y para ello contiene la siguiente disposición: 1)Estar aprobada antes del 30 de junio de 2012; 2) Contemplar los mecanismos que permitan el cumplimiento de los límites siguientes: Entidades locales: 0% de déficit, las Comunidades Autónomas no podrán superar el 0,14% del PIB de la comunidad, mientras que el Estado tendrá el límite en 0,26% del PIB del país; 3)Estos límites entrarán en vigor a partir de 2020. Cualquiera de las partes de este acuerdo podrá pedir la revisión de estos límites expuestos en 2015 y 2018. De los países pertenecientes a la Unión Europea, únicamente Alemania en el año 2009 introdujo en su Constitución la imposibilidad de superar el 0,35% del PIB nacional a partir de 2016, a excepción de catástrofe natural o recesión grave. Y lo que se desea es que los 17 países incluyan este compromiso de regulación fiscal en su Constitución, aunque no se saben aún las consecuencias de no cumplir con estos límites, ya que todos los países han estado superando el límite actual de déficit, de 3% del PIB, sin consecuencias, llegando a alcanzar la media de los países de la Unión Europea el 6% del PIB de déficit en el año 2010, y España superó el 9% del PIB nacional.

La aprobación de la misma se debe obtener los votos de tres quintas partes de cada una de las Cámaras o, como último recurso si ya esta iniciada, sin obtener las tres quintas partes de los votos en el Senado, pero si la mayoría absoluta (la mitad más uno) y con los votos de las dos terceras partes del Congreso de los Diputados.

Para que sea posible mediante referéndum es necesario que una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras lo solicite tras su aprobación en el Congreso y el Senado. Si esto no se solicitará, se aprobará como la anterior, sin consultar a los ciudadanos.

Con la colaboración de la economista Marta Martínez-Piñeiro Cabral