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CRÍTICA > POR JOAQUÍN CASTRO

Óleos de Julio Padrón, en la Casa del Vino

   

Una interesante exposición veraniega del pintor herreño Julio Padrón se puede visitar en la Casa del Vino de El Sauzal, hasta la segunda quincena de septiembre. Vocación y esfuerzo sintetizan la trayectoria de este pintor. Entiende el artista a la plástica como un ejercicio clásico de técnica, composición, dibujo y colorido juicio evidente en su obra que en esta ocasión presenta marinas y paisajes.

Julio Padrón es un enamorado de los pueblos de nuestras Islas, de los caseríos, donde refleja la añoranza y vivencias, el silencio de un pueblo o de una vieja arquitectura o los sinuosos caminos que se dirigen como cada verano a las fiestas donde se venera la Virgen patrona o las vendimias de septiembre. Escenas que ha sabido recoger para llevarlas a sus lienzos.

En cada cuadro este artista hace lo que le dicta el corazón, su alma sensible, cargada de intimismo, le hace llevar a sus trabajos nostalgias, vivencias y recuerdos.

Pintor sin prisas. Sus creaciones responden a la necesidad de pintar. Excelente dibujante, buen conocedor de la técnica que nos descubre a un plástico de factura ligera, la luz es elemento importante en su hacer. Se nos ofrece en esta exposición cultivado de manera sensata, real, como ocurre en las marinas y paisajes, sin dejarse arrastrar por lo espectacular, salvo en los casos en que la propia realidad se convierte en un auténtico espectáculo.

Su obra nos descubre a un artista de plena personalidad, donde el instante y el momento único es el decisivo, incluso en aquello que parece imperturbable, pues todo semeja estar hecho de una sola mirada, como si la atmósfera fuera elemento singular y estribo del minuto perpetuado que no puede perderse; para ello está él armado de sus saberes.

Sus marinas y paisajes se suceden resueltos con igual soltura, con una visión que transmite placer estético. La pintura de este artista es un auténtico despliegue de facultades. En verdad es una obra realmente hermosa, que hay que visitar haciendo un alto en el camino en la Casa del Vino de El Sauzal.

El resultado de esta exposición es de una pintura rica, de amplia paleta, aplicada con una pincelación que a veces es enérgica y en otras se convierte en descriptiva, analizando con detenimiento los paisajes y marinas, buscando siempre la luz del astro rey, elegancia propia de paisajes inconmensurables que el pintor canta con un amplio registro de colores.
Las facetas de Julio Padrón son muy amplias, diseñador, retratista, caricaturista, llevándose en esta modalidad el primer premio de oro del Perenquén del Excelentísimo Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Asimismo, el de plata y bronce por caricaturas del Rey de España y Santa Teresa de Calcuta. Ilustrador de portadas de varios libros, entre ellos el titulado Poemas de Recuerdos y Añoranzas de quien escribe este artículo.

Sus obras en esta exposición como en todas las que ha dedicado a las Islas se impone la nostalgia, sus cuadros nos hablan de vivencias, de recuerdos. En toda su obra se impone la personalidad.