AURELIO VÁZQUEZ > DIRECTOR GENERAL DE IBEROSTAR

“Hay exceso de oferta y necesidad de regenerar el espacio turístico”

Aurelio Vázquez, el martes pasado, en el hotel Mencey. / JAVIER GANIVET

ROMÁN DELGADO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Aurelio Vázquez estuvo el martes pasado en la visita con los medios de comunicación a las rehabilitadas instalaciones del hotel Mencey, un recinto propiedad del Cabildo de Tenerife pero que gestiona en concesión la compañía que él dirige, Iberostar. En este establecimiento histórico de la ciudad de Santa Cruz, Vázquez concedió a DIARIO DE AVISOS media hora para hablar del nuevo Mencey, de los proyectos de su firma en Canarias y del comportamiento del turismo en 2011 y a corto plazo, con sus cosas mejores y peores.

-¿Qué opinión tiene del proyecto integral de mejora del hotel Mencey y cuál es el plan de negocio de Iberostar para este establecimiento, que se abrirá el 11 de noviembre?

“La obra ha sido muy importante. Ha habido una renovación completa, de todo el hotel. No hay una sola dependencia que no haya sido reformada con el fin de aunar, por así decirlo, la tradición, el duende, el estilo y la leyenda del hotel Mencey con lo que es la modernidad y las nuevas exigencias del cliente urbano del siglo XXI. Hemos dejado un hotel a la altura de las exigencias de cualquier cliente nacional e internacional que haya estado en grandes establecimientos del mundo. Estamos muy satisfechos con el trabajo realizado entre todos: por el Cabildo y el Ayuntamiento, por las empresas que han participado en la remodelación y por todo el equipo de Iberostar, que ha estado muy involucrado en el proyecto. Ya estamos en la recta final e, indudablemente, pensamos que el Mencey es una apuesta decidida por la hostelería urbana en un destino que tiene un componente turístico claro. Ahora se trata de que entre todos busquemos los ingredientes adecuados para que esto sea una realidad, pese a que no estamos en el mejor momento de la hostelería vacacional. Llevamos varios años en los que se ha resentido mucho el negocio, por la situación económica que hay en los ámbitos nacional e internacional, principalmente. Pero pensamos que hay ingredientes para definir un buen producto; es decir, la ciudad, el destino, tiene suficientes ingredientes para que seamos capaces de buscar las fórmulas que nos permitan, manteniendo al cliente natural de este hotel (urbano, de negocio y de reuniones), captar otro tipo de cliente urbano, con otro tipo de componente, sobre todo porque el destino puede responder a nuevos perfiles”.

-Todos los indicadores sobre turismo en Canarias avanzan que este año va a ser bueno. ¿Cuál es el balance que hace la compañía en las Islas?

“En primer lugar, asistimos, y es una magnífica noticia, a un buen año turístico en Canarias y en España, en términos generales; o sea, que hay zonas con mejor comportamiento que otras. Concretamente, Canarias ha tenido un magnífico comportamiento. Esto parece que va a continuar en los próximos meses, lo que es otra buena noticia. Hoy en día, parece que va a seguir existiendo una afluencia significativa de visitantes y, por lo tanto, debemos felicitarnos de estar compartiendo una buena noticia. A partir de ahí, hay que analizar un poco las cosas: se debe identificar si las causas del buen comportamiento del turismo tienen que ver mayoritariamente con factores que hemos propiciado nosotros o con factores que han propiciado otros. Hay que hacer un ejercicio de realismo, para no equivocarnos y, sobre todo, para aprovechar ahora el tiempo que tenemos en este estado de bonanza y de saneamiento de las cuentas de resultados de muchas empresas. Nosotros pensamos, y así se lo hemos trasladado a las autoridades siempre que hemos tenido ocasión, que hay una buena parte de esos factores que derivan de situaciones externas de sobra conocidas y, por lo tanto, hay que ser realistas. También se han tomado algunas decisiones muy beneficiosas, sobre todo las vinculadas al aumento de la capacidad aérea, lo que ha propiciado que en el mercado exista hoy en día un volumen de asientos de avión que no estaba hace dos años. Esta posibilidad antes no existía. Dicho esto, seguimos teniendo los mismos problemas estructurales que teníamos hace ya varios años, y éste es un poco el diagnóstico general de la realidad turística española. Tenemos en estos momentos un exceso de oferta, de alojamiento, y una necesidad de regenerar la oferta, de regenerar las zonas turísticas, para modernizarlas y reposicionarlas, para hacerlas de nuevo atractivas. Creo que ahora es un buen momento para reflexionar sobre todo esto, en la medida que hay unas elecciones generales a la vuelta de la esquina y, sobre todo, porque el turismo, en nuestra opinión, debe ser la gran apuesta de España para la próxima legislatura. Es decir, pensamos que el turismo es hoy en día el único sector capaz de mantener el empleo, como se ha demostrado en estos años, y de generar puestos de trabajo en la medida que se vincule al sector que más capacidad quizá tenga de generar empleo: la construcción, siempre desde el punto de vista de la renovación, la reconversión y la regeneración de las zonas turísticas. Para esto es necesario que haya cambios legislativos suficientes que incentiven al empresario, para que al final desarrolle la inversión. Esto es lo necesario, que, si no, va a ser muy difícil que todo se pueda llevar a término. Y luego es necesario resolver el asunto de la financiación, el otro gran problema. Es el que, de alguna manera, está limitando la capacidad de transformación de la oferta hotelera. El apartado de promoción también es importante, desde el punto de vista de aprovechar al máximo los recursos que hay disponibles, hoy a la baja, por parte de las diferentes administraciones públicas. Hace falta un ejercicio de mejora de la coordinación de los recursos disponibles entre administraciones con destino a la promoción, siempre con la implicación del sector privado, en términos de orientar en los ejes de las actuaciones. Por aquí tiene que ir nuestro futuro: por un lado, mejorando las condiciones de la oferta, que nosotros pensamos que es el principal problema que tenemos, mucho más en la oferta que en la demanda, y siguiendo con los estímulos de la demanda, con una estrategia de promoción realista, consensuada con el sector y orientada a las prioridades de los mercados emisores”.

-¿Qué propone para consolidar el incremento de visitantes en 2012?

“En turismo siempre hay dos rangos de actuación, el corto y el medio-largo plazo. A corto plazo sólo puedes luchar con el apoyo de tres armas: una, la suerte, que si te viene de cara, fenomenal; otra, la promoción, y la otra, el precio. A medio-largo plazo, es otra la estrategia. A corto plazo, todo parece indicar que, si las cosas siguen como siguen y persiste la inestabilidad, inseguridad e incertidumbre en destinos competidores cercanos, si esto persiste…, vamos a tener un flujo natural inducido, que bienvenido sea, porque ayudará a sanear cuentas de explotación; ayudará a generar riqueza en el destino. ¿Debemos conformarnos con eso? ¡Hombre…! Yo creo que no… Y cuando esto se normalice, ¿qué va a pasar? Si seguimos viéndolo a corto plazo, pues tendremos que recurrir a la herramienta del precio, a bajarlo, y a la herramienta de la promoción, a subir los presupuestos en este capítulo. Por lo tanto, esta herramienta, que es una consideración que se dirige al medio-largo plazo, hay que empezar a articularla sin más pérdida de tiempo. Lo que ha sucedido hasta ahora en España, en general, es que durante los últimos años ha habido una progresiva caída de visitantes que no se percibía como tal en los indicadores macroeconómicos porque el sector de la construcción estaba tirando muy alto y ello se identificaba con que el PIB crece porque el turismo va fenomenal. No era exactamente así, sino que crecía el PIB porque la construcción tiraba a ritmos desaforados. Ahora ha desaparecido ese factor y nadie, a medio-largo plazo, prevé esos ritmos, y entonces nos encontramos necesitados de adoptar decisiones en el ámbito de la política turística. ¿En qué dirección? Desde nuestro punto de vista, que ya lo he dicho antes, en la dirección de mejorar y regenerar la oferta, que es donde tenemos nuestro principal talón de Aquiles. Necesitamos modernizar las zonas turísticas y la oferta hotelera, y necesitamos que las plazas que no estén cumpliendo los requisitos que hoy en día marca la ley dejen de competir en el mercado. Y todo ello unido a la promoción y a la mejora de la formación de los trabajadores…”

-Iberostar ha hecho una gran puesta por trabajar productos diferenciados. ¿Cree que hay muchos cinco estrellas en Canarias? ¿La apuesta debe ser segmentar el producto turístico y dar cada vez servicios más especializados, diferenciados?

“En principio, la motivación fundamental, mayoritaria, de lo que es el turismo a gran escala sigue siendo el producto de sol y playa, pero esto no significa que sea el único componente que deba tener el producto. Esto era válido hace 15 o 20 años. Hoy en día, el cliente te pide, junto a esa motivación que está pretendiendo satisfacer, otras satisfacciones más; tiene otras necesidades, y éstas son de índole lúdica, de actividades complementarias relacionadas con la gestión del tiempo en el destino. Y aquí aparece la idea de segmentar y de buscar, por así decirlo, actividades, experiencias dentro de los hoteles un poco más adaptadas a lo que cada segmento demanda. Antes era mucho más homogéneo el mercado. En estos momentos, es más heterogéneo, en el amplio sentido de la palabra: por segmentación demográfica, por segmentación motivacional, económica… Hay que hacer una conjunción de variables. El gran atractivo sigue siendo el sol y la playa, pero esto hay que completarlo en el destino y en la propia unidad hotelera con otro tipo de actividades más adaptadas. Nosotros vamos en esta dirección, por ejemplo, con los establecimientos sólo adultos (los concebidos en clave pareja, para personas que buscan estancias con actividades y entretenimiento); con hoteles especializados en la familia, en deportes, en turismo urbano, como el caso del propio Mencey. Hay un problema de equilibrio en el mercado, y esto es válido para los tres estrellas, para los de cuatro y para los de cinco. Hace falta un ejercicio de reflexión sobre cuál es nuestra actuación y en qué debemos centrar nuestro esfuerzo, con la intervención de las autoridades que diseñan las políticas turísticas y con los empresarios, que deben aportar ideas y experiencias sobre por dónde va el mercado”.

-¿Qué proyectos tiene la compañía para Canarias?

“Nosotros tenemos una presencia importante en Canarias, tanto en establecimientos como en volumen de camas, lo que no significa que, si se presentan oportunidades, nos las vayamos a aprovechar. Desde luego, nuestra prioridad ahora es consolidar la oferta, y seguir invirtiendo en las Islas, como lo hemos venido haciendo en los últimos años y de forma importante en la mejora de nuestras instalaciones, porque ésta es la política de la compañía. En la medida que se presente alguna oportunidad, nos gustaría aumentar el volumen de camas en Gran Canaria e incluso en alguna otra Isla ahora sin presencia de Iberostar. En Gran Canaria nos gustaría crecer y queremos estar en La Palma y El Hierro. La principal opción ahora es aumentar la oferta en Gran Canaria”.

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En el Mencey tenemos que buscar otros clientes”

-¿Está previsto que el hotel aporte a la ciudad un nuevo espacio para el desarrollo de actividades de ocio y culturales?

“Ahora llega el momento en el que una serie de actores debe ponerse a trabajar, tras culminar la parte técnico-arquitectónica del proyecto, en la generación de productos, y tiene que ser codo con codo, junto a las instituciones, y no sólo hablo de las políticas, sino que incluyo las económicas y sociales de la ciudad, para, gracias a esta gran infraestructura, poder hacer todo tipo de actividades que den vida a la propia ciudad, para que sea un eje en el que pivote la actividad social y económica de la capital. Y esto hay que hacerlo para generar el atractivo suficiente, junto a otras instalaciones como el Auditorio, el Recinto Ferial, el entorno turístico y urbano de Santa Cruz. Hay que aunar esfuerzos para crear producto, que es, en definitiva, de lo que se trata. Hay componentes, pero éstos se deben articular para generar un producto que podamos poner en el mercado y que vaya más allá del cliente natural que tiene el hotel. Hay que ir a buscar otros clientes, que también existen y que están buscando motivaciones para viajar”.

-¿La compañía tiene en mente, aprovechando que el Mencey será un hotel de elite, crear algún producto en el que puedan entrar estancias en Santa Cruz y el Sur?

“Sí, desde luego existe esta posibilidad, la de combinar los dos destinos, uno más vacacional y otro más urbano. Esto lo vamos a conjugar. Pero insisto en la necesidad de buscar al cliente que específicamente quiera hacer turismo urbano”.

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