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Pilar Rodríguez

Carta abierta a José Joaquín Bethencourt > Pilar Rodríguez

   

Estimado consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo Insular de Tenerife, le recuerdo que la incertidumbre a la que se enfrenta el subsector acuícola es el resultado de su falta de planificación y regulación. En el momento actual -ante la creciente competencia y, dado, que los márgenes comerciales, los beneficios de negocio no son los mismos que hace unos años- gran parte de los propietarios han optado por abandonar las jaulas marinas. Eludiendo así sus responsabilidades y causando un daño al ecosistema marino. Y mientras tanto, la Administración es incapaz de exigir las responsabilidades oportunas, como es su desmantelamiento, entre otras. Tampoco se entiende mucho su obsesión por la concentración de empresas por sectores o subsectores. Su experiencia debería haberle demostrado que dicha concentración o clúster solo genera más costes a la institución insular. Siendo una demostración más de su ineficacia e ineficiencia a corto y medio plazo en la resolución de los problemas que acucian a los distintos sectores. Y teniendo como único resultado que el Cabildo Insular se convierta en una macro empresa del sector primario, rozando los límites de la competencia desleal con el sector privado.

Su extemporánea preocupación, señor consejero, choca de frente con su mala gestión al frente de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo, ya que en el mandato pasado el Patronato de Pesca, adscrito a su Consejería, solo se reunió en una ocasión y no precisamente para abordar asuntos sobre el subsector acuícola. Y en cuanto a su preocupación por el retraso por las Reservas Marinas de Teno y Anaga, le recomiendo que de vez en cuando realice algún que otro ejercicio de memoria y examen de conciencia. Ya que el primer retraso fue originado por usted mismo en el anterior mandato, al ser incapaz de establecer vías de entendimiento entre los pescadores artesanales y los de pesca recreativa, consistiendo que los límites que debía tener la Reserva Marina Pesquera de Anaga, fueran adaptados al capricho del subsector de la pesca recreativa, menospreciando o minusvalorando las sugerencia de los pescadores artesanales, lo que motivó el retraso de un año para su aprobación por el Pleno de la Corporación Insular. Mi estimado consejero, ahórrese los diagnósticos y actúe que ya es hora. El subsector lleva ya tiempo agonizando. No caben más improvisaciones.

* Coordinadora del Área Metropolitana de la Comisión Ejecutiva Insular SXTF