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Chávez dice que un corte de cabello “vale más” que la CorteIDH que condenó a Venezuela

   

EFE | CARACAS

El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó este sábado que un corte de cabello “vale más” que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que encontró culpable a Venezuela por violar el derecho a ser elegido del líder opositor Leopoldo López.

“Para mí no vale nada, cero a la izquierda (…) Un corte de cabello vale más que esa Corte. El corte de mi cabello vale más que esa Corte”, declaró Chávez a periodistas en el palacio de Miraflores (sede de la Presidencia), donde recibió al gobernante de Bolivia, Evo Morales, quien cumple una breve visita al país.

En su sentencia, difundida el pasado viernes en Costa Rica, la CorteIDH ordenó “dejar sin efecto” las resoluciones del Contralor General que inhabilitaron a López “por un período de 3 y 6 años” y encontró culpable al Estado por violar sus derechos a la protección judicial y a la defensa en los procedimientos que derivaron en las sanciones.

Los magistrados de la corte resolvieron que el Estado, mediante los órganos competentes, particularmente el electoral, “deben asegurar que las sanciones de inhabilitación no constituyan impedimento para la postulación” de López en caso de que “desee inscribirse como candidato en procesos electorales”.

Chávez consideró que esa “tristemente célebre Corte forma parte de esas instituciones del pasado”, y señaló que por ello Latinoamérica debe “seguir pujando y pariendo” una “nueva institucionalidad del siglo XXI”.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) “debe tener pronto, más pronto que tarde, una corte de derechos humanos, como debe tener el Banco del Sur”, apuntó el gobernante venezolano, que citó otras instituciones de ese mecanismo.

Cuestionó que la CorteIDH “es la misma que todavía no se ha pronunciado” sobre el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, que lo apartó momentáneamente del poder.

Según el mandatario, todavía se espera el pronunciamiento de esa Corte “sobre la masacre en Honduras, el golpe de Estado” en ese país que desalojó del poder al entonces presidente Manuel Zelaya en junio de 2009.

Advirtió que los corruptos, dictadores y banqueros prófugos son protegidos por el Gobierno de Estados Unidos y por un sistema internacional que, a su juicio, “obedece al mandato del poder imperial y de las burguesías”.