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Cierra el Drolma de Fermí Puig, en Barcelona

   

DIARIO DE AVISOS | BARCELONA

El Drolma, probablemente el buque insignia en los últimos tiempos de los restaurantes de lujo en la ciudad de Barcelona, cierra sus puertas el 30 de este mes, afectado, dicen, por las divisiones respecto al futuro del hotel Majestic dentro de la familia propietaria y, por otro, por los nuevos planes de la dirección del hotel.

Su chef ejecutivo, Fermí Puig, es uno de los cocineros más acreditados de Cataluña y en los años noventa llevó en Tenerife las cocinas de dos restaurantes entonces muy conocidos, el Costa Brava, de Playa de Las América, y, posteriormente, La Riviera, en Santa Cruz.

Al respecto del Drolma, Cristina Jolonch, de La Vanguardia, relata así la situación.

“Cuando en junio de 1999 el Majestic inauguró su lujoso restaurante Drolma, de la mano del chef Fermí Puig, los barceloneses dejaron de creer que la alta cocina y los hoteles eran mundos incompatibles.
Transcurridos doce años, los primeros en dar aquel paso que animaría a buena parte de la hostelería de lujo de la ciudad a seguir su ejemplo, han sido también los primeros en considerar que lo que entonces era una gran apuesta, hoy ya es una misión cumplida.

Malco Par, director general del grupo Majestic, ha explicado a La Vanguardia que “de mutuo acuerdo, y debido a un cambio de rumbo futuro elegido por el grupo, Majestic y Fermí Puig han decidido romper la vinculación profesional que les unía. No obstante, el chef seguirá asesorando al grupo en el restaurante Petit Comitè hasta finales del 2011 para asegurar la correcta continuidad futura de éste”.
Según Par, la reforma del hotel, que se encuentra en su segunda fase, ha obligado a adelantar el cierre del Drolma, que estaba previsto para final de año.

En el lugar que ocupa el restaurante se construirán habitaciones tipo suite con una vista privilegiada sobre el paseo de Gràcia .

De acuerdo con una nueva estrategia, se apostará por un tipo de gastronomía en la línea de los restaurantes del grupo Murmuri o Petit Comitè, abandonando la alta gastronomía. El nuevo restaurante del hotel, aún sin nombre, se situará en la zona que hasta ahora ocupaba el denominado Cigars Bar. Fermí Puig ha querido dejar claro que la desvinculación “ no es una ruptura violenta entre la propiedad, la dirección y yo. Y añade: Hay que ver con naturalidad que en un momento la ilusión de la empresa coincidiera con el proyecto de un joven chef y hoy esa empresa no considere prioritaria la alta cocina en su nueva estrategia. Para mí, que el hotel más importante de Barcelona me permitiera cumplir mi sueño es motivo para que mi agradecimiento a sus propietarios, la familia Soldevila-Casals, sea infinito”.