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Conmoción en Granadilla por el trágico fallecimiento de Humberto

   

VICENTE PÉREZ | GRANADILLA DE ABONA

La muerte en Madrid de Humberto Pomar García, un granadillero de 45 años de edad nacido y criado en pleno corazón del casco histórico de Granadilla de Abona, convulsionó este martes los espíritus en este pueblo sureño, donde la familia del fallecido es muy conocida y goza de gran raigambre social y empresarial.

Conocidos y amigos de la víctima lo describen como una persona de trato amable con un estilo de vida bohemio y que solía viajar mucho a África, donde llegó a pasar alguna temporada. Todos recuerdan su espíritu jovial y viajero y comentan que últimamente se desplazaba a Madrid, pues allí tenía, además de su relación con Paca, a su hermano mayor, José Ramón, ahora encargado del durísimo trance de retornar el cuerpo sin vida, previsto para el próximo viernes.

A pesar de que llegó a instalarse en Madrid tras encontrar trabajo, hace poco más de un año que había vuelto a Tenerife, donde se alojaba con su madre en su casona familiar de la calle de San Francisco, mitad de la cual está dedicada a hotel rural, en pleno casco histórico y a unos cientos de metros de la iglesia principal de la villa.

Afectados

Sus vecinos se encuentran muy afectados por la noticia, de la que muchos tuvieron conocimiento al desvelar ayer DIARIO DE AVISOS que el fallecido en un incendio de Madrid era Humberto. Incluso se da el caso de quien conoce el suceso dado la enorme relevancia mediática que ha tenido, sobre todo, en las televisiones de carácter estatal, pero es ahora cuando descubre que la víctima es Humberto.

Es el caso de una amiga de la familia, que explica que “no me lo puedo creer, escuché la noticia pero no sabía que era él. Es terrible, terrible, y pobre Tita, su madre, cuánto dolor estará pasando, ella que tanto se desvivió por él siempre”, señalaba esta Granadilla con semblante entristecido.

También un peluquero amigo suyo, mostraba igualmente ayer su pesar por esta trágica muerte, pues Humberto “siempre que venía por aquí pasaba a saludarme, muy alegre, siempre sonriendo; es una de las mejores personas que he conocido”.

Y es que entre las personas preguntadas ayer por este diario en el entorno donde vive la familia, era además denominador común, el elogio a la madre de Humberto, ya que aunque “era una familia acomodada, siempre destacó por su generosidad, su caridad cristiana y su gran humildad”. Esta vecina subrayó que la madre de Humberto es una destacada voluntaria de Cáritas, y en la parroquia la quieren mucho, por lo que sus compañeras de la iglesia estarán también muy consternadas.

Humberto era, además, nieto de los dueños del antiguo cine San Agustín y de la sala de fiestas Gardi, dos locales de ocio que durante décadas marcaron la vida sociocultural de Granadilla.

Dos jubilados sentados en un muro a la entrada del casco, mostraron también su asombro por la atrocidad del crimen, y destacaron que se trata de una familia muy conocida.

En definitiva, conmoción generalizada en Granadilla por la muerte de Humberto, un paisano del lugar perteneciente a una familia de las de toda la vida a la que se quiere y se aprecia.