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Dimite el secretario provincial del PSOE en Zamora por la imposición del ministro Camacho

   

AGENCIAS | Zamora

El secretario provincial del PSOE de Zamora, Carlos Hernández, dimitió este viernes tras sentirse desautorizado en su negativa a que el ministro del Interior, Antonio Camacho, sea número uno de la lista al Congreso. Hernández mostró su «dolor y frustración» y lanzó duras críticas al secretario regional, Óscar López, y a la Ejecutiva Federal. Sin llegar a hablar de pucherazo, sí deslizó que, con las actas de las asambleas en la mano, Camacho habría perdido por 143 votos, frente a 181 del actual diputado socialista por Zamora, Jesús Cuadrado, aunque hay cinco agrupaciones en las que no se especifican el número de militantes que votó. Si se incluyen los 40 votos a Camacho en esa agrupaciones, ganaría. Sin embargo, Hernando no dudó en señalar que “no ha habido democracia interna”.

En el PSOE de Zamora no ganan para disgustos cada vez que llega la hora de designar a los candidatos a las elecciones. Si agria fue la polémica que se generó en febrero con las listas a las elecciones municipales y autonómicas, más amarga ha sido la que se ha abierto a raíz de las candidaturas al Congreso y al Senado. El proceso vivió ayer un nuevo capítulo, que se resume en la dimisión del secretario provincial del PSOE, Carlos Hernández, la acusación velada de pucherazo en la consulta a las bases para designar las listas y el sacrificio de Jesús Cuadrado, que finalmente ha renunciado a ir en la candidatura para no levantar más polvadera y allanar el camino al ministro del Interior.


Pulso en las listas de Málaga y Madrid

Por otro lado, el que fuera cabeza de lista por Málaga en 2008, José Andrés Torres Mora, seguirá en el Congreso la próxima legislatura al haber sido avalado como número tres de una lista que ahora encabezará Trinidad Jiménez. A Torres le habían propuesto inicialmente el quinto puesto, sin posibilidad de salida, o, en su defecto, ir en la candidatura al Senado. Pero el secretario general del PSM, Tomás Gómez, planteó un órdago a Rubalcaba: si Torres Mora no iba en un puesto de salida por Málaga, él exigiría que fuera por Madrid, y de número tres, nada menos, en lugar del ministro de Trabajo, Valeriano Gómez.

Ante la posibilidad de que el asunto contaminara la que va a ser una muy difícil negociación de la lista madrileña, Ferraz movió sus hilos en horas y las agrupaciones locales malagueñas auparon a Torres Mora en votación hasta el número tres al Congreso. Destacado zapaterista, en la pugna por la candidatura del PSM entre Gómez y Trinidad Jiménez se significó abiertamente por Gómez y en contra de Rubalcaba. Hasta Zapatero se había interesado por su suerte.