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GETAFE B - TENERIFE >

Primer resbalón grave

   

Los blanquiazules estuvieron muy imprecisos durante todo el encuentro de ayer. / DA

MÁXIMO MARTÍN | GETAFE (ENVIADO ESPECIAL)

El CD Tenerife ya no puede presumir de estar invicto. Ayer perdió su primer partido de la temporada víctima de sus propios errores y demostrando que carece de fútbol. Al Getafe B le bastó con ser un equipo ordenado e intenso para adjudicarse los tres puntos. Es verdad que apenas inquietó a Sergio Aragoneses; sin embargo, aprovechó la única ocasión que tuvo para marcar: un penalti que cometió Tarantino por tocar con la mano en su área. Hugo no perdonó, mientras que sí lo hizo Kiko Ratón, que minutos antes se había visto en la misma tesitura. El del Puerto no acertó a perforar la meta del filial azulón, que mostró las vergüenzas de un equipo que, en teoría, aspira a lograr el ascenso. Otra cosa es la práctica.

La primera parte resultó ser lo más sobresaliente del partido. El Tenerife, con Abel en el once inicial como nota más destacada, afrontó el encuentro con la intención de dominar a su adversario, pero el filial le salió respondón y siempre plantó cara. De ahí que las fuerzas se igualasen desde el pitido inicial del árbitro. Los dos conjuntos propusieron mantener un ritmo alto de juego, a ver cuál de los dos desfallecía antes. El Tenerife notó ese desgaste especialmente en la segunda mitad.
El técnico local demostró tener bien estudiado a los tinerfeños. Planteó un centro del campo muy poblado de efectivos, lo que anuló cualquier intención de jugar al fútbol de los blanquiazules. Eso condujo a utilizar la habitual técnica del pelotazo en largo. Ahí demostraron su superioridad los madrileños, que a base una correcta y ordenada presión, anularon a los de Calderón.

Las tres primeras ocasiones se decantaron para el equipo anfitrión (minutos cuatro, cinco y quince). El trío de acciones fueron casi calcadas: tres remates efectuados desde la frontal del área que apenas inquietaron a Sergio Aragoneses.

El Tenerife no se había acercado a la portería contraria hasta el minuto 17. Lo hizo a través de una falta que ejecutó con maestría Víctor Bravo. El maño intentó ajustar su lanzamiento al ángulo superior del lado izquierdo de la portería de Tomeu, quien reaccionó con agilidad y sacó una mano milagrosa para salvar a su equipo.

Dos minutos después, el meta del Getafe volvió a convertirse en protagonista, pero esta vez en el aspecto negativo de la expresión. Arrolló a Kiko Ratón en un balón aéreo y el colegiado no dudó en pitar penalti y mostrarle la cartulina amarilla. Fue el punta portuense el que asumió la responsabilidad de lanzarlo. Intentó ajustar el esférico al palo derecho del portero, pero a su disparo le faltó mucha potencia. Tomeu no tuvo problemas para desviarlo a córner. El Tenerife desperdició así la ocasión de adelantarse en el marcador.

Tras la pena máxima, el partido se vino abajo. Los dos equipos se pusieron de acuerdo en disminuir la intensidad, por lo que no pasó nada destacado hasta que en el minuto 36 Hugo transformó lo que, a la postre, sería el único gol del partido. La jugada nació de un error defensivo de Meji, aunque fue Tarantino el que se llevó la peor parte de la acción: el central golpeó con sus manos un disparo de Ortuño. Figueroa Vázquez tampoco dudó en esta ocasión y volvió a señalar el punto fatídico, aunque en este caso en el área rival. Hugo tiró, no perdonó y Sergio no pudo hacer nada. Era el uno a cero y la primera vez en toda la temporada que el Tenerife se colocaba por detrás en el marcador. ¿Sabría reaccionar?

Pudo haberlo hecho al borde del descanso. Víctor Bravo dispuso de una buena ocasión, pero su disparo a bocajarro lo logró detener Tomeu. Tras eso, no hubo tiempo para más y se llegó al descanso.

Esta vez el paso por los vestuario no refrescó las ideas de los de Calderón, que saltaron al campo con muchas dudas y sin saber muy bien qué hacer para darle la vuelta a un marcador adverso. Mientras, los de Emilio Ferreras sabían que su táctica debía ser la misma. El resultado les daba la razón y no bajaron ni un ápice de intensidad.

Tras diez minutos que sirvieron para ver más de lo mismo sobre el campo, a Calderón le entraron las prisas y metió en al campo de golpe a Nico y Perona. Ni los dos juntos pudieron revolucionar un choque que estaba totalmente controlado por el Getafe. Tanto que apenas se acercó el Tenerife al área de Tomeu en toda la segunda parte. El disparo más peligroso fue obra de Nico en el 61 y acabó saliendo muy desviado de la meta azulona.

El equipo no carburaba. Seguía atascado. El entrenador gaditano hizo un último movimiento: quitó a Meji e introdujo en el campo a Jesús, que se movió por el extremo zurdo. Con defensa de tres, Marcos quedó un poco más retrasado y Víctor Bravo se movió más por el centro. Ni siquiera tanta acumulación de jugadores ofensivos provocó que el Tenerife se acercase a la portería rival.

En los minutos finales, ya el equipo estaba completamente desdibujado. Sin ideas, sin velocidad, sin fútbol, sin intensidad. Así acabó el Tenerife el partido; o sea, como lleva toda la temporada. No obstante, lo peor es que esta vez no resolvió la papeleta una genialidad y se produjo el primer resbalón grave de la temporada.

[apunte]

Getafe B 1 – 0 CD Tenerife

Encuentro correspondiente a la sexta jornada del Grupo I de la Segunda B

Getafe B: Tomeu, Arroyo, Nacho, Gotor, Álex Pérez, Tello (Javi Flores, min. 63), Dani, Hugo, Méndez (Rubén, min. 83); Provencio y Ortuño (Uriarte, min. 58).

CD Tenerife: Sergio Aragoneses, Cristóbal, Medina, Tarantino, Meji (Jesús, min. 78), Marcos Rodríguez, Abel (Nico, min. 57), Ferrán Tacón, Víctor Bravo, Rubén Rosquete (Perona, min. 57) y Kiko Ratón.

Árbitro: Jorge Figueroa Vázquez, del comité andaluz. Amonestó por los locales a Tello, Arroyo y Dani; y por los visitantes a Tarantino y Cristóbal.

El gol: 1-0 (min. 36): Hugo, de penalti.

Incidencias: Coliseum Alfonso Pérez. Terreno de juego de césped en regulares condiciones. Mañana calurosa. Cerca de 1.000 espectadores. Una nutrida representación de seguidores blanquiazules animaron a sus jugadores. El presidente Miguel Concepción presenció el choque desde el palco de autoridades.

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