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Rosquete, tres puntos y nada más

   

Rubén Rosquete celebra el gol que logró ayer ante el Coruxo. / SERGIO MÉNDEZ

MARTÍN TRAVIESO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

El Tenerife gana, pero no juega bien. No pasaría nada si el club estuviese en Primera o Segunda División. El problema es que los blanquiazules compiten en Segunda División B y con una de las mejores plantillas de toda la categoría. Por eso no se puede asimilar que los de Antonio Calderón ayer acabasen pidiendo la hora frente al Coruxo, que, con uno menos, estuvo cerca de empatar en la recta final del choque. Lo evitó de cabeza Rubén Rosquete, el mejor del partido.

En líneas generales el Tenerife planteó un partido serio durante 55 minutos, que fue el tiempo que les costó a los jugadores abrir la lata gallega. Luego, probablemente por un exceso de confianza, los blanquiazules perdieron el sentido colectivo del juego que practican y quisieron ser protagonistas individuales en las crónicas del encuentro. Ese planteamiento egoísta estuvo a punto de jugarle una mala pasada al conjunto, que acabó encerrado en su área y pidiendo al árbitro el final del duelo. Y todo eso delante del Coruxo, que sigue sin saber lo que es ganar un partido esta temporada.

La primera parte fue lo más potable del Tenerife. Durante los primeros 45 minutos los locales se acercaron bastante a la portería de Alberto. Sin embargo, dichas ocasiones no se generaron por un dominio incontestable. El buen juego tampoco apareció ayer por el Helidoro. Y eso que Calderón intentó remediar desde el principio la alarmante falta de fútbol que padece su grupo. El gaditano optó de inicio por colocar a Nico como mediapunta, dejando a Marcos como único mediocentro. Eso, unido a la presencia de Ferrán y Víctor Bravo, dibujó un rombo en el centro del campo, encargado de surtir de balones a Kiko y Rubén.

No fue así, por lo que ante este tipo de situaciones solo queda tirar de la calidad individual para superar al adversario. Ferrán, Marcos, Bravo, Kiko y Rosquete son mejores que los defensores vigueses, que se las vieron y desearon para frenarles. Especialmente al delantero de Icod de los Vinos. Rosquete fue una pesadilla para la zaga visitante y acabó recibiendo el premio justo a su mayúsculo derroche de ganas, fútbol y coraje.

Bravo (min. 16), Rosquete (min. 24) y Ratón (minutos 34 y 41) gozaron de las mejores ocasiones de gol, pero no acertaron a batir a Alberto, lo más acertado del Coruxo. No obstante, los gallegos pudieron ser los primeros en marcar. David Campo, en el minuto 26, desperdició la ocasión más clara de todo el partido. Un saque de esquina mal defendido por los locales originó que Campo rematase de cabeza, a un metro de Aragoneses, y por encima del larguero.

El primer acto acabó con una discusión protagonizada por David Medina y el espigado atacante Zurbano. La trifulca acabó con amarillas para ambos.

Siempre en la segunda parte

La segunda parte arrancó como acabó la primera, con amarilla para Zurbano. Una inocente mano del gigante fue suficiente para que el colegiado, asistido por la razón que le otorga el reglamento, le expulsase.

Esto animó a los locales, que pusieron cerco a la meta rival. Poco duró el asedio. Un córner fue prolongado por Medina de cabeza y, también con la testa, Rosquete logra marcar su primer gol de la temporada. Corría el minuto 55 y el 1-0 subió al electrónico. Se volvían a cumplir las máximas que dicen que el Tenerife siempre marca, que lo hace antes que sus rivales y que es siempre en las segundas partes cuando resuelve sus partidos.

El gol tendría que haber sido un tranquilizante para el Tenerife, pero resultó ser un poderoso somnífero que les relajó en exceso. Los blanquiazules estaban convencidos de que su calidad cerraría el partido más pronto que tarde, pero no fue así. El choque se atascó y no llegaban las ocasiones. Ni siquiera las incorporaciones de Perona y Zambrano lo desatascaron, lo que permitió albergar ciertas esperanzas al Coruxo.

Los de O Vao creyeron que podían empatar y estiraron sus líneas. Calderón cogió miedo y metió a Zazo para controlar la medular. El equipo acabó pidiendo la hora y enfadando a la grada, que no creía que su equipo estuviese a merced de un Coruxo con diez.

Al final, el Tenerife perdió crédito, pero ganó tres puntos.

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El Tenerife no recupera el liderato por un gol

A pesar de su triunfo de ayer, el CD Tenerife no logró arrebatarle el liderato al Club Deportivo Lugo, que se mantiene al frente de la tabla en el Grupo I.
Los lucenses no pudieron pasar del empate ante el Marino de Luanco, pero aún así, el punto sumado permite a los gallegos empatar con el Tenerife en la cabeza de la clasificación.

Ambos tienen trece créditos y una diferencia de goles a favor de siete tantos, sin embargo los lucences son primeros porque han anotado once goles, frente a los diez de los pupilos de Antonio Calderón. El tercero en discordia es el Castilla, que acumula 11 puntos en los cinco partidos que se han disputado.

Los blanquiazules no conocen aún la derrota en el presente campeonato, gracias a que han acumulado cuatro victorias (Vecindario, Sporting B, Albacete y Coruxo), mientras que empataron en casa con el Conquense.

Ayer acudieron al estadio 10.229, lo que supone el mejor registro del curso. Ningún estadio de la categoría logró una cantidad de espectadores tan alta como la que cosechó el Heliodoro.

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