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ALBACETE-CD TENERIFE > CRÓNICA

También sabe sufrir para ganar

   

Kiko Ratón en una acción del encuentro ante el Conquense. | S.M.

MARTÍN TRAVIESO (ENVIADO ESPECIAL) | ALBACETE

El CD Tenerife logró ayer una de esas victorias que dan prestigio; que le colocan, aún más, como principal candidato a subir a Segunda División. La entidad del rival, el Albacete, concede aún más importancia a un triunfo que se basó en la efectividad ofensiva, en la capacidad de sacrificio y en Sergio Aragoneses. El portero fue fundamental para que su equipo lograse tres puntos que lo colocan líder indiscutible del Grupo I de la Segunda División B.

Con dos novedades en el once inicial, Abel y Rosquete, se presentó el grupo de Antonio Calderón en el terreno de juego del Carlos Belmonte. El examen no era sencillo de superar. El rival era el segundo clasificado y otro claro aspirante al ascenso.

De hecho, los locales dejaron claro desde el inicio que ellos querían ser los dominadores del encuentro. Lo lograron desde el minuto uno; sin embargo, dicho dominio luego no se reflejaba en ocasiones de gol. La más evidente ocurrió en el minuto 20, cuando se marchó Teté por la derecha, cedió al segundo palo y, libre de marca, Adriá disparó raso al segundo palo. El gol ya se cantaba en las despobladas gradas del Belmonte cuando surgió la figura imponente de Aragoneses. El gallego metió una mano imposible para evitar el gol y salvar a su equipo.

Acto seguido, el Tenerife reaccionó. Le hicieron falta apenas dos zarpazos para encarrilar el partido. El primero llegó en el minuto 23. Kiko Ratón se autofabricó una ocasión de gol. Recibió de Ferrán, controló con el pecho, amagó, acomodó el balón y disparó con la zurda. El esférico se coló entre dos defensas, lo que despistó a Campos, que también colaboró en que al final el mismo se introdujera en su portería. Era el 0-1 y el segundo tanto del portuense en la competición.

No se esperaba el Albacete que su rival cobrase ventaja. Aprovecharon los de Calderón el despiste manchego para volver a asestar otro duro golpe. Esta vez fue Víctor Bravo el que le concedió a su equipo más ventaja en el marcador.

El centrocampista ejecutó con maestría y precisión una falta directa en el minuto 30. El lanzamiento se coló por la escuadra del palo derecho de la portería del guardameta local, que ni siquiera se movió. Un auténtico golazo que, en teoría, solo se puede disfrutar en el olimpo del fútbol español, pero que de vez en cuando también hay sorpresas como la que ayer regaló Bravo.

Con el 0-2 en el marcador, el partido no tuvo más historia en su primera mitad. Aunque bien es cierto que antes de caminar hacia los vestuarios, Rubén Rosquete probó fortuna ante el marco manchego y a punto estuvo de conseguir ampliar aún más la ventaja.

Despierta el Albacete

El escenario del partido cambió radicalmente en la segunda parte. El Albacete necesitaba el empate, mientras que al Tenerife le valía con mantener el resultado durante 45 minutos.

Así las cosas, los de Antonio Gómez se lanzaron descaradamente a buscar la portería de Aragoneses. Fue entonces cuando el Tenerife perdió definitivamente la posesión del esférico y comenzó a pasarlo mal. Ni siquiera Calderón pudo remediar los males de su equipo con los cambios. El gaditano había ordenado a los suyos que tuviesen más posesión, pero los jugadores hicieron todo lo contrario. Por eso llegaron las sustituciones de Nico, Kitoko y Chechu. Los tres tenían la misión de retener el esférico, pero ninguno cumplió con la consigna marcada.

Las ocasiones y las aproximaciones se fueron sucediendo unas tras otra en sobre la meta tinerfeñista. Los dos interiores del cuadro blanco se convirtieron en puñales que se introducían constantemente por los costados defensivos blanquiazules. Especialmente Meji, emparejado con Teté, lo pasó mal.

Como suele suceder en estos casos, tanto ir a la fuente… En el minuto 72, Teté pilló la espalda a Meji y cedió a Calle que, libre de marca, perforó la portería de Sergio Aragoneses por primera y única vez en el encuentro. El 1-2 volvía a meter en el partido a los locales, que estaban convencidos de que podían empatar la contienda al ver también la reacción del público del estadio de la ciudad manchega.

Desde ese momento, el Club Deportivo Tenerife solo pudo sufrir y defenderse como pudo. Cerca estuvo el Albacete Balompié de equilibrar el resultado, pero el colegiado de la contienda, muy discutido por la parroquia local, anuló una jugada de Calle que acabó en gol. El delantero se ayudó de su mano para meter el balón en la meta de Sergio Aragoneses y al final del partido acabó expulsado por doble amarilla entre protestas de impotencia.

A pesar de los numerosos intentos locales, el marcador no se alteró y el Tenerife ganó su tercer partido de la temporada, aferrándose aún más al liderato y haciendo bueno el punto de la anterior jornada en el Heliodoro.

[apunte]

ALBACETE BALOMPIÉ 1 – 2 CD TENERIFE

Albacete Balompié: Campos; Alba, Zurdo, Santamaría, Noguerol; Miguel Núñez, Rocha (Colorado, 72’), Adriá, Tete; David Torres (Curto, 76’) y Calle.

CD Tenerife: Sergio Aragoneses; Cristóbal, Medina, Tarantino, Jonay; Ferrán Tacón, Abel (Chechu Flores, 77’), Marcos Rodríguez, Víctor Bravo (Kitoko, 60’); Kiko Ratón y Rubén Rosquete (Nico, 69’).

Árbitro: David Gálvez Rascón, del Comité Madrileño. Expulsó al visitante Calle (89’), al ver la segunda amarilla. Amonestó por los locales a Noguerol; y por los visitantes a Víctor Bravo, David Medina, Rubén Rosquete y Marcos Rodríguez.

Goles: 0-1: (23’) Kiko Ratón, en acción personal, de fuerte disparo. 0-2: (30’) Víctor Bravo, de falta. 1-2: (69’) Calle, tras un desajuste defensivo de los visitantes.

Incidencias: Encuentro disputado en el Carlos Belmonte. Terreno de juego de césped natural en buenas condiciones. Mañana muy calurosa. Ante unos 5.000 espectadores. El presidente del CD Tenerife, Miguel Concepción, viajó con el equipo y presenció el encuentro desde el palco de autoridades.

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