X
PUERTO DE LA CRUZ

El Cristo regresa para septiembre

   

LUIS F. FEBLES | PUERTO DE LA CRUZ

El Cristo de la Salud, en una procesión de Semana Santa. / MOISÉS PÉREZ

La imagen del Cristo de la Salud volverá a procesionar en septiembre por las calles de Puerto de la Cruz, gracias a la Hermandad del Cristo de La Salud que ha recuperado esta tradición religiosa 113 años después. Con la llegada del padre Ángel y con la ilusión de una Junta de Gobierno renovada, se solicitó permiso al Obispado para dar culto público a la imagen del Cristo. Dicho permiso se hizo efectivo en el mes de julio, inundando de alegría e ilusión a los numerosos devotos portuenses del Crucificado.

Este paso, que lleva muchos años procesionando en Semana Santa, volverá tras más de cien años a salir el tercer domingo de septiembre, el día 18, en una procesión que partirá desde la iglesia de la Peña de Francia hasta el muelle pesquero, en dirección plaza del Charco, para posteriormente regresar a la parroquia por la calle San Juan.

Tradición perdida

Para el vocal de Formación y Archivero de la Hermandad del Cristo de la Salud, Ricardo Richter, la recuperación de esta procesión es “una buena noticia que debemos a la Hermandad y a las buenas gestiones del párroco, el padre Ángel Castro. Al tratarse de uno los pocos municipios en los que el Cristo no salía, con la llegada del párroco iniciamos las gestiones necesarias para que el Obispado nos diera el permiso. No sabíamos exactamente que la fecha era de 113 años, hasta que hace unos días nos confirmaron la exactitud de la fecha”.

Sobre la importancia del Cristo de la Salud, el representante de la Hermandad resalta la “gran devoción y el fervor popular que tiene esta figura. Fue durante mucho tiempo una de las imágenes principales del Puerto y con la llegada del Gran Poder fue perdiendo importancia. Pero el que se haya perdido la procesión no significa que se haya perdido la devoción. Se trata de una representación muy cercana y que trasmite una serenidad especial”. La procesión, prevista para el próximo domingo, tras la misa de las 19.00 horas en la Peña de Francia, contará con la asistencia de numerosas hermandades afines a la del Cristo de la Salud, destacando la participación de la Hermandad del Rosario de La Laguna, la de la Esclavitud del Cristo de La Laguna, la Flagelación de La Laguna, El Calvario de Icod, El Carmen de Los Realejos y el Cristo de Los Dolores de San Juan de la Rambla. “No queremos que se convierta en una fiesta parecida a la del Gran Poder, pero sí queremos darle importancia al Cristo en el mes de septiembre y que en próximos años aumenten los actos con un programa más elaborado”, indica Ricardo Richter.

Hermandad

La Penitencial Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud lleva desde su creación hace 15 años, trabajando en la recuperación del patrimonio de la ciudad y realizando diferentes actividades para mejorar las condiciones de las imágenes en la Iglesia de la Peña de Francia. Ejemplo de ello son las cenas y actos varios para sufragar los gastos dirigidos, entre otros, a la la restauración de la Cruz Procesional y de los retablos. Actualmente están trabajando en intentar hacerle un trono de plata a la imagen del Cristo de la Salud ya que el actual es de alpaca.

Richter, pese a ser consciente de las dificultades económicas, agradece “a todo el mundo que colabora con esta causa, desde comercios que nos ofrecen productos para rifar hasta los donativos de los particulares. Aún en tiempos de crisis, siguen pendiente de su crucificado”.

Apunte histórico

Aunque no hay mucha información histórica, el Cristo de la Salud es una imagen de creación anónima realizada por imagineros que, como norma, no solían firmar sus obras porque eran de contrato. Se trataba de obras que se encargaban a imagen de otras. La imagen estuvo inicialmente en la sacristía del templo parroquial y, posteriormente, se le reubicó en la nave de la epístola, en un altarcillo simple, con baldaquino en alero y guardamalleta, frontal a otro retablo gemelo donde se deposita la Cruz de plata, a una altura de media nave, en un intento de racionalizar los retablos de la iglesia y su decoración interior.

Hasta mediados del siglo XX procesionaba sólo en la madrugada del Viernes Santo y, con posterioridad, y con motivo de la reforma introducida con la llegada a la ciudad de los Padres Agustinos, salió también en la Procesión Magna, que a partir de esas fechas se organizó en las tardes noches del Viernes Santo.

Tuvo fiesta principal del municipio hasta finales del siglo XIX en que fue sustituido, en fervor multitudinario y popular, por el Gran Poder de Dios. Perdería después su fiesta de septiembre, hecho ratificado ya que la primera procesión del Gran Poder por el barrio de La Peñita coincidirá con la última salida del Cristo en septiembre, que también visitaba ese barrio en la procesión por el municipio.