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El Cristo se pasea entre sus devotos

   

La imagen del Cristo, a su salida de La Concepción, durante la procesión del Retorno. / JAVIER GANIVET

J. F. J. | LA LAGUNA

La Laguna se paralizó ayer para centrar toda su atención en la festividad del Santísimo Cristo, la imagen cristológica más venerada del Archipiélago. Durante toda toda la jornada, de carácter festivo en el municipio lagunero, se sucedieron los actos en honor al Crucificado moreno, con la asistencia de miles de fieles y una amplia representación institucional, desde el presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, y el presidente insular, Ricardo Melchior, hasta la Corporación municipal en pleno, encabezada por su alcalde Fernando Clavijo Batlle, que esta vez ejerció como máximo representante de la Casa Real.

La procesión del Retorno fue, una vez más, la cita más solemne y seguida por los devotos. Desde la iglesia de La Concepción, su residencia de los últimos cinco días, la imagen del Cristo fue trasladada de regreso a su Santuario, en la plaza de San Francisco de Asís. Destacó la presencia de la escolta militar, una tradición ausente durante toda una década y recuperada hace tres años a petición de un amplio grupo de ciudadanos. La participación del Ejército la justifica una promesa que data de 1921 y que tiene que ver con el éxito con el que un grupo de militares locales solventó su incursión en la guerra que entonces asolaba el continente africano, ya que regresaron sin bajas, todos sanos y salvos.

Tampoco faltaron ayer los miembros de la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Cristo, propietaria del Santuario y de la imagen, y responsable de la custodia de ésta. El Estandarte Real, concedido en 1511 por la reina doña Juana a la entonces capital de Tenerife, también estuvo presente en esta tradicional procesión del 14 de septiembre, día grande de La Laguna.

Finaliza el Quinario

Antes, se celebró una eucaristía en La Concepción, oficiada por el obispo Bernardo Álvarez y su colega de Osma-Soria, Gerardo Melgar Viciosa. El templo se llenó de público, incluso las butacas extras habilitadas para la ocasión. De la parte coral se encargó el Coro Epifanía, bajo la dirección de María Vianney Contrera.
Durante su intervención, el prelado soriano alabó el legado de Cristo y destacó el significado que tiene la Cruz para el conjunto de los creyentes. Además, instó a estos a vivir su devoción religiosa con orgullo y de puertas hacia fuera, y no solo en la intimidad. Gerardo Melgar Viciosa ha sido el invitado del Obispado para el Quinario de esta edición. La de ayer era su última homilía en la Concepción.

Por la tarde volvió a salir en procesión la talla del Santísimo Cristo por las principales calles del casco histórico de La Laguna, esta vez con paradas en los conventos de Santa Clara y Santa Catalina. Antes, en el Santuario de la plaza de San Francisco de Asís, tuvo lugar el inicio del Octavario, presidido por el sacerdote Carlos González Quintero. La parte coral aquí correspondió al Coro de la Casa de Venezuela.

Tras esta segunda procesión, llegó el momento más esperado de la jornada por el público en general: la exhibición pirotécnica desde la montaña de San Roque. Un año más miles de personas se concentraron en distintos puntos del casco histórico para seguir el espectáculo, que en esta ocasión contó con la participación de tres empresas especializadas: Pirotecnia El Carmen, Hermanos Toste y Hermanos Pérez Cabrera. Debido al recorte presupuestario del Ayuntamiento en este acto, su duración fue algo inferior a lo habitual. El próximo día 21, miércoles, la imagen del Cristo lagunero volverá a salir en procesión en torno a la plaza. Será su última salida de esta edición de las fiestas.