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VIII COPA GOBIERNO DE CANARIAS

El Canarias va en serio

   

DIARIO DE AVISOS | SANTA CRUZ DE LA PALMA

El Iberostar Socas Canarias se adjudicó la VIII Copa Gobierno de Canarias tras derrotar al Gran Canaria 2014 de Liga ACB, por 75-63. El grupo de Alejandro Martínez inscribe por segunda vez su nombre en el palmarés del certamen regional, igual que hiciera también contrapronóstico en el verano de 2009 al imponerse al conjunto amarillo. De hecho, el equipo canarista es el único club que ha osado romper la hegemonía grancanaria en el historial de campeones del torneo.

En un partido tremendamente serio por su parte, los tinerfeños llevaron las riendas del choque (26-14, 40-34, 61-52 y 75-63) de principio a fin. Una salida en tromba (11-4) a base de triples sorprendió de entrada a los grancanarios, que pese a que intentaron en varias ocasiones darle la vuelta al discurso del encuentro, se toparon con un rival, el aurinegro, muy sólido y práctico para hacer valer las virtudes de un bloque que va afinando su puesta a punto camino del inicio oficial de la competición. Ni la consabida baja por lesión del base Adrián Fuentes, ni la ausencia de Jesús Chagoyen, que descansó ayer por unas molestias en la espalda, frenaron el buen hacer canarista, incluso cuando el conjunto de Pedro Martínez, que también afrontó el choque con bajas (Green, Bramos, Haynes y Palacios), apretó la contienda camino del desenlance final (65-61, 35’).

El caso es que el Iberostar Socas Canarias desarboló la defensa amarilla de entrada y luego jugó con cabeza sus opciones para imponerse con un gran ejercicio colectivo: hasta cinco jugadores acabaron con más de dobles dígitos en valoración.

Tras el receso, otro arreón del perímetro aurinegro, con tres triples casi consecutivos, volvió a pillar desprevenido al Granca (54-41), que se vio obligado a apretar atrás y a cobijarse bajo el paraguas del experto NBA Rasual Butler para salir del atolladero y encadenar un 0-7 de parcial (54-48).

Sin embargo, el conjunto tinerfeño no se amilanó y cerró filas desde la defensa al tiempo que consolidaba su triunfo en la batalla del rebote (38 rechaces frente a los 29 del rival). Lejos de ceder ante la presión de los grancanarios, el grupo de Martínez jugó con cabeza las últimas posesiones, para llevarse el triunfo final.