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El Obispado dará prioridad para hacer la iglesia del Hermano Pedro

   

El obispo y el alcalde abordaron temas pendientes del municipio en un reciente encuentro. | DA


N. DORTA
| Granadilla

La construcción de la iglesia del Hermano Pedro es un asunto que tanto el Obispado, encargado de la financiación, como el Ayuntamiento, dueño del suelo, tiene pendiente. Hace algunos años se puso la primera piedra en Los Cardones, una de las zonas por donde pasaba el Hermano Pedro con sus cabras para llegar a la cueva de la costa. Todo quedó ahí, y ahora parece que las negociaciones se han retomado con buenas perspectivas. “El Obispado le dará prioridad en sus inversiones a la construcción de esta iglesia, que supondrá un referente para esta ruta y lugar de peregrinación, además de mejorar la zona, a la que cada año acuden miles de personas”.

Así lo manifestó el alcalde de Granadilla, Jaime González Cejas, a este periódico, días después de mantener una reunión con el con el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez.

Cejas reiteró que la ruta del Hermano Pedro “ya es un clásico “ y que la nueva iglesia supondría satisfacer una demanda vecinal desde hace años”. Además de este asunto, también se trató el uso civil de la iglesia del Convento Franciscano San Luis Obispo y se estudió el proyecto previsto para acometer en un futuro una iglesia en el núcleo de Atogo, además del edificio de culto que había proyectado para Los Abrigos. Sobre este tema hay una opción de formar una comisión técnica entre el Ayuntamiento y el Obispado para buscar soluciones viables a la ejecución de dicha obra, ya que según explica Cejas es “necesario” alcanzar un acuerdo en torno a esta iglesia, sin que sea un coste añadido y poder contar con este edificio de culto. En su día, la familia Galván se comprometió a ceder suelo, el cual se ocupó en parte en la realización del centro cívico y social del núcleo.

Buena predisposición

Para el alcalde de Granadilla, este encuentro con el Obispado refleja la buena predisposición entre ambos organismos para llevar a cabo los proyectos pendientes en el ámbito religioso que necesita Granadilla. “Sin duda, ha servido también para volver a normalizar las relaciones y reanudar y desbloquear las actuaciones previstas hace cuatro años”, dijo igualmente el alcalde socialista granadillero, refiriéndose así al “nuevo talante” del grupo de gobierno, y haciendo hincapié en el “diálogo” y “el trabajo”.