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El poder de la improvisación

   

El guitarrista francés Marc Ducret actuará este viernes. / DA

FRAN DOMÍNGUEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La improvisación libre es una corriente que, poco a poco, está ganando muchos adeptos en Tenerife. Fruto del creciente interés por la música improvisada, sin prácticamente reglas previas, surgió el año pasado por estos lares el denominado Loft Music Festival, de la mano de Carlos Costa, Francis Hernández y Manolo Rodríguez, quienes vuelven a repetir la experiencia

La nueva cita, que tendrá lugar este fin de semana, el viernes 23 y el sábado 24, desde las nueve de la noche, se desarrollará en las instalaciones de la Escuela de Actores de Canarias, situada en la capital tinerfeña, con entrada libre y gratuita. Este segundo año, los organizadores han querido dar más lustre al festival y han contado con dos auténticos representantes internacionales del estilo free, el saxofonista norteamericano Tim Berne y el guitarrista francés Marc Ducret.

“Todo un lujo para nosotros el tener a estos dos referentes. Le hemos echado muchas ganas con el único anhelo de que haya público disfrutando de estos artistas. Suponemos que pocas veces tendremos la oportunidad de verlos por aquí. Aunque son de los más grandes, no están casi nunca en los festivales de jazz en España”, comenta Carlos Costa (contrabajo), quien, precisamente, actuará el viernes con Berne y con el guitarrista Manolo Rodríguez. Al día siguiente, le tocará el turno a Marc Ducret, al que acompañarán en un “singular viaje por los sonidos y la creación espiritual” los músicos Cristo Barrios (clarinete) y Manuel Bonino (piano-electroacústica).

Costa relata que el interés y el gusto por la improvisación libre, que parte, sobre todo, de la música contemporánea, se ha gestado en la Isla en lugares como El Generador y en actividades como el NumaCircuit. Por eso, los organizadores esperan una amplia respuesta del público y que se repita, al menos, las expectativas de la primera edición del Loft Music Festival. Costa subraya que uno de los elementos más relevantes de este encuentro, que cuenta con la colaboración del Gobierno de Canarias y el Cabildo tinerfeño, es su capacidad didáctica y el diálogo que se establece con los asistentes, y no solo musical. “Después de los conciertos, el público se queda a conversar con los músicos sobre lo que han hecho. Es muy estimulante”, apunta.

La improvisación libre, que requiere de una gran capacidad técnica, tiene sus orígenes en Europa y Estados Unidos a mediados de los años 60 del pasado siglo.