MOCIÓN DE CENSURA EN EL HIERRO >

El PSOE herreño buscaba anoche una justificación para “rectificar”

Alpidio Armas, consejero del Cabildo de El Hierro y parlamentario socialista, en su despacho en la sede del Partido Socialista en la capital herreña al término de la ejecutiva insular. / EFE

DOMINGO NEGRÍN MORENO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Mientras las brigadas forestales intentaban extinguir el incendio declarado en El Hierro, el PSOE de la Isla estaba enfrascado anoche en un encendido debate para decidir si reconsideraba su decisión de presentar una moción de censura en el Cabildo con la suma de los dos consejeros del PP, lo que daría una mayoría de siete votos sobre los seis con los que cuenta AHI-CC.

Según algunos de los reunidos ayer en la ejecutiva insular ampliada, la mayoría se inclinaba por enderezar la situación. “Estamos buscando cómo justificar el enredo”, reconocieron. “El problema no está en retirarse, sino en cómo explicar la retirada”.

Este periódico habló con el secretario general del PSOE de El Hierro, Alpido Armas, cuando estaba a punto de empezar la “asamblea” y tres horas después no había concluido.

Sin embargo, a medida que pasaban los minutos iba llegando información a esta Redacción sobre lo que sucedía puertas adentro. “No sabemos cómo explicar esto después”, insistían. “Hay cuatro radicales que quieren liquidar a Coalición Canaria por rencillas personales”, comentaron. “La mayoría no quiere irse del partido, quieren seguir en el PSOE”. En una entrevista con DIARIO DE AVISOS, el martes, el propio consejero llamado a ocupar el sillón de Belén Allende no se mostraba tan seguro como antes de asistir en Madrid a una cita con miembros de la ejecutiva federal. En la sede de Ferraz, el secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica, Gaspar Zarrías, le dio a Alpidio Armas un plazo de 48 horas para que eligiera entre retirar la moción o quedar fuera del partido. Armas se comprometió entonces a convocar a la ejecutiva insular. El viernes, el dirigente herreño le había hecho el vacío al líder del PSC-PSOE, José Miguel Pérez, al no acudir a la ejecutiva regional ni al almuerzo previo con los máximos responsables en cada isla. En una comparecencia ante los medios de comunicación, el secretario de Organización, Julio Cruz, rebajó el tono y sustituyó el verbo “imponer” por “convencer”, lo que se interpretó como una señal de que no todo estaba perdido.

Ley electoral

En este escenario, la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) presenta algunas dudas en relación al embrollo originado en El Hierro.

Por un lado, recoge que, “si alguno de los consejeros proponentes de la moción ha dejado de pertenecer por cualquier causa al grupo político al que se adscribió al inicio del mandato, la mayoría absoluta exigida se vería incrementada en el mismo número de consejeros que se encuentren en tales circunstancias”. Lo que no queda claro es si la expulsión -provisional- de los consejeros del PSOE contaría desde el momento de la notificación por parte de los órganos federales o si, por el contrario, solo sería efectiva cuando la resolución de la sanción por falta grave fuera firme.

“Ningún consejero puede firmar durante su mandato más de una moción de censura”, dispone la normativa. A dichos efectos, matiza, “no se tomarán en consideración aquellas mociones que no hubiesen sido tramitadas por no reunir los requisitos previstos. ¿Qué ocurriría si la iniciativa se retira antes de la celebración del pleno previsto para el sábado?

[apunte]

Belén Allende se mantiene “al margen”

La presidenta del Cabildo de El Hierro, Belén Allende, declinó ayer hacer declaraciones sobre el debate en el PSOE. “Es una cuestión interna de otro partido y prefiero mantenerme al margen”, respondió a este periódico horas antes de comenzar la reunión de la ejecutiva de los socialistas. Al poco de presentarse la moción de censura, el 30 de agosto, Allende dijo, en un tono sereno, que su intención era continuar “trabajando por el bienestar de los herreños”. La “legítima” presidenta de la corporación insular confesó entonces que no le sorprendió el desenlace de la “componenda de inestabilidad” que el PSOE y el PP habían “trasladado” a la institución. “Se las han arreglado para mezclar el vinagre y el aceite”, profirió.

[/apunte]