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El Rey augura un futuro de “muchos” sacrificios para España

   

El rey Juan Carlos, junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Congreso, José Bono. | EFE

EUROPA PRESS | Madrid

El Rey considera que España tiene por delante un futuro de “bastantes” sacrificios derivados de la crisis económica, según ha comentado en el Congreso.

A su llegada al Palacio de la Carrera de San Jerónimo para asistir a un almuerzo organizado por el presidente del Congreso, José Bono, con los máximos representantes de los poderes del Estado, Don Juan Carlos fue preguntado si augura un futuro de sacrificios para España: “Bastantes, muchos”, respondió a los periodistas.

El jefe del Estado, que asegura sentirse “muy bien” después de su última operación, se ha sumado este miércoles por primera vez a los tradicionales almuerzos del llamado ‘Club de los presidentes’ que periódicamente viene reuniendo desde 2008 a las principales autoridades del país.

A la cita están convocados los presidentes del Congreso y del Senado, José Bono y Javier Rojo, en representación del Poder Legislativo; los presidentes del Tribunal Constitucional, Pascual sala, y del Consejo del Poder Judicial, Carlos Dívar; y el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su calidad de máximo representante del Poder Ejecutivo.

Bono, a quien correspondía organizar esta nueva reunión -la anterior la convocó en julio Pascual Sala en la desde del TC-, invitó también al fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido.

El Rey coincide con las instituciones en que debe primar el interés de España

El rey y los responsables de las altas instituciones del Estado han coincidido en que “por encima de los intereses de unos y otros, de los partidos y de las elecciones”, están “España y los intereses de los españoles”.

Así lo ha asegurado el presidente del Congreso, José Bono, tras despedir al rey al acabar este almuerzo, en el que también han estado el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero; los presidentes del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, y del Supremo y CGPJ, Carlos Dívar; el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, y el presidente del Senado, Javier Rojo.

A la salida del almuerzo y tras despedir a don Juan Carlos, tanto Bono como Zapatero han coincidido en apuntar que ha sido un encuentro “muy agradable y muy interesante”.

Zapatero no ha querido hacer comentarios sobre las palabras del rey -quien a su llegada al Palacio de las Cortes admitió que España tendrá que afrontar “bastantes” sacrificios en el futuro-, y ha recordado que nunca comenta las intervenciones del jefe del Estado y ha añadido: “es mi papel, como es lógico”.

Bono, por su parte, ha apelado a la discreción sobre lo conversado en el almuerzo, si bien ha señalado que “no ha habido asunto de importancia” del que no se haya hablado en este encuentro y ha vuelto a recurrir a la frase de que habían hablado “de todo lo que ustedes se imaginan”.

También ha subrayado Bono el “nivel de coincidencia alto”, con el rey “a la cabeza”, en que “por encima de todos y de todas las diferencias de los partidos está España y están los intereses de los españoles”.

“Lo verdaderamente importante, más que las elecciones, que los partidos y que el Congreso, es España”, ha apostillado Bono.

Don Juan Carlos ha abandonado el Congreso tras dos horas y media de un almuerzo que ha tenido lugar en el despacho del propio presidente de la Cámara Baja.

Ensalada de bogavante con tartar de aguacate, rodaballo con verduras y fruta preparada con sorbete de manzana verde ha sido el menú de este almuerzo tras el cual el rey, con una muleta en la mano derecha y del brazo de Bono en la izquierda, ha salido al patio del Congreso para dirigirse a su coche.

Antes de entrar en el asiento delantero de su vehículo, don Juan Carlos se ha despedido afectuosamente de cada uno de los comensales con un apretón de manos y un abrazo.

Un gesto afectuoso que Bono ha agradecido después aunque, ha insistido, no considera una despedida, porque el rey les ha dicho que la verdadera despedida “tiene que ser en su casa”.

Bono se ha mostrado orgulloso porque el almuerzo haya tenido lugar en su despacho, que a lo largo de esta legislatura ha sido conocido como el “confesionario” en el que ha hablado, entre otros, con Zapatero, el líder del PP, Mariano Rajoy, o con el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Pero el presidente del Congreso ha querido distinguir aquellas conversaciones del almuerzo de hoy: “el confesionario es para los pecadores y en el día de hoy se rezaban los misterios gloriosos, no los dolorosos”, ha bromeado.