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Fedeco insiste en que el rastro debe trasladarse a otra ubicación

   

La federación de comercios insiste en que el mercado callejero debe mejorar sus servicios e instalaciones. / DA

NANA GARCÍA | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La Federación de Comercio de Tenerife (Fedeco) ha vuelto a reabrir el debate acerca de la ilegalidad del rastro de Santa Cruz de Tenerife. En declaraciones de Carlos Ravelo, director de los servicios jurídicos de la patronal, este mercado callejero ofrece una “imagen lamentable”, muy alejada del atractivo turístico que el Ayuntamiento capitalino busca para “dinamizar la ciudad en todos los sentidos”, tal y como explicó a este periódico el primer teniente de alcalde y consejero delegado de la Sociedad de Desarrollo, Julio Pérez (PSOE).

Si bien Fedeco matiza que no pretende la desaparición del mercadillo, sí apuestan por que se traslade a un lugar más adecuado a su idiosincrasia de una manera “controlada”. El argumento empleado por Ravelo se basa en el origen de este mercado ambulante, que tradicionalmente se ubicaba en zonas más deprimidas de las ciudades para vender a las familias de bajo nivel económico productos, “normalmente antigüedades o de segunda mano”, a menor precio del normal. “No tiene sentido un rastro en una zona muy dotada de Santa Cruz”, agrega.

En un comunicado reciente, desde la patronal del comercio recuerdan el Real Decreto 199/2010, de 26 de febrero, por el que se regula la venta ambulante, su ubicación, mercancía a vender, número de puestos y la mejora de instalaciones y servicios. Asimismo, precisan los mercadillos y rastros, bien ubicados, con productos de artesanía, de ornato, en buenas instalaciones y respetando los derechos de los consumidores, pueden convivir normalmente con la actividad comercial de una población, pues pueden suponer un atractivo turístico.

Así, para lograr una ciudad con una dinamización seria de la estructura comercial, Carlos Ravelo menciona que en una reunión reciente con el responsable de la Sociedad de Desarrollo, la patronal propuso una serie de medidas para revitalizar el tejido empresarial como una exposición de flores, plantas, artesanía y pequeños animales todos los fines de semana en determinadas localizaciones de la ciudad, así como sesiones de cine al aire libre durante todo el año.

“Tenemos una ciudad que podemos aprovechar” de manera responsable con el objeto de generar “vida”, comenta el responsable de servicios jurídicos de Fedeco, “pero primero es necesario concentrarse en una ciudad administrativa”, sin trabas burocráticas y con incentivos fiscales para las pequeñas y medianas empresas.

En este sentido, a juicio de Ravelo, es “fundamental” el clima que ofrece Santa Cruz de Tenerife a la hora de favorecer iniciativas que contribuyan a que su centro histórico vuelva a recuperar la importancia comercial que tuvo hace años. La ciudad “tuvo un esplendor comercial con los puertos francos”, lo que suponía que “cualquier turista venía a comprar todo tipo de productos porque el diferencial fiscal era apreciable”. Con el objeto de volver a recuperar este tipo de consumidores, la patronal del comercio ha solicitado conjuntamente con Ashotel que se devuelva el IGIC a los turistas que adquieran productos en el archipiélago en oficinas instaladas a tal efecto en puertos y aeropuertos. Esto no solo no supondría “una merma para los ingresos de la comunidad autónoma” sino que conllevaría a la apertura de nuevos empresas y a la creación de más puestos de trabajo.