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POR TINERFE FUMERO >

La columna Churchill

   

¡Qué bien se siente un canario con una censura!

En el fragor de este inesperado repaso del moderno folclore canario, cómo obviar la gran fiesta institucional por excelencia: las mociones de censura. Prohibidas por la oprobiosa dictadura, la sabiduría popular define así este mecanismo: Quítate tú pa’ ponerme yo. Aunque CC es el único que puede presumir de nacer gracias a una moción de censura (1993, contra Saavedra), es tal la práctica adquirida por PSOE y PP que, tranquilos, no compartirá el destino de la bandera de las siete estrellas verdes, que los nacionalistas acapararon como propia. Como buena tradición, la moción de censura es patrimonio de todo el universo político canario, sí señor.

Temporada de censuras

Arranca ahora el Cabildo herreño la temporada de las censuras, que este año se presenta, como casi siempre, de recogida temprana: apenas unas semanas después de las elecciones. Los tambores suenan más fuertes en La Palma que en Tenerife, pero seguro que las generales disparan la zafra en los ayuntamientos.