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Güímar

La Virgen regresó a San Pedro

   

NORBERTO CHIJEB
GÜÍMAR

Y la virgen subió. Como no podía ser de otra manera, la virgen de El Socorro descansa desde anoche en la iglesia de San Pedro Apóstol, de Güímar, tras vivir el fervor y la devoción de miles de tinerfeños en las fiestas que llevan su nombre y que culminaron ayer con la subida de la imagen desde el caserío, al que le da nombre, hasta la casa del patrón del pueblo, no sin antes recorrer bajo tambores y voladores buena parte de los barrios de Güímar, de la que la Virgen es su alcaldesa honoraria.

Como si del día de la marmota se tratase, un año más se han ido sucediendo los diferentes actos que se añaden a la romería previa, la más antigua y singular de Canarias, en la que cuarenta mil peregrinos desafiaron al fuerte calor. Ayer, hubo más grados que en la romería y, pese a ello, la virgen no caminó sola hasta su morada, ya en pleno atardecer, tras un largo día de ceremonias de carácter más religioso que lúdico. El obispo de la Diócesis de Tenerife, Bernardo Álvarez Afonso, ofició y predicó la eucaristía principal a las once y media de la mañana en la ermita de El Socorro, corriendo la parte musical, a cargo de los coros Miguel Castillo y Amigos del Arte.

A continuación se realizó la procesión por el recorrido del casco del caserío, cargando la imagen la cofradía de los Guanches, mientras la banda municipal, ante el gesto emocionado de vecinos y miles de visitantes, tocaba el pasodoble Al Socorro y los acordes del tajaraste de la danza de las Cintas.

Por la tarde, tras la misa de acción de gracias comenzó el retorno de la sagrada imagen a la parroquia de San Pedro, hasta que dentro de un año empiece otra nueva Bajada.