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OPINIÓN > POR MARÍA FRESNO

La vuelta al cole

   

Comienza un nuevo curso escolar y, con la crisis presionando, la polémica de los recortes presupuestarios. Este año la diferencia está en que el recién estrenado consejero de Educación, el socialista José Miguel Pérez, se saca un as de la manga y, como digo, en plena crisis económico-financiera, decide contratar a unos 200 profesores para evitar el follón que siempre se monta al comienzo de las clases y así tener un inicio de curso más tranquilito. Sin padres a las puertas de los colegios pidiendo profesores para sus hijos y sin los sindicatos montando el lío. Pero yo me pregunto ¿y la austeridad? ¿No había que ahorrar este año?.

Reconozco que es muy fácil meterse con los maestros. Lo sé. Son carne de cañón. Tienen más vacaciones que nadie. Casi tres meses en verano, tres semanas en Navidades, siete días en Semana Santa, puentes que parecen acueductos, Carnavales y hasta el día del maestro. Tienen un buen sueldo. Puesto fijo, y un horario de 20 horas semanales. Aún así, en los tiempos que corren, piden más medios [y puede que con razón] y se aislan de una sociedad que empieza a estar harta de arrimar el hombro, mientras otros [los más privilegiados] continúan quejándose a pesar de que los resultados [el nivel educativo del alumnado] no acompaña.

No hay más que ir al informe PISA para comprobar año tras año como nuestros centros escolares están en la cola, y ya no sólo de Europa, sino del país. Además, los estudiantes en centros públicos sacan siempre peores resultados que los de la escuela privada-concertada.

Es cierto que los profesores de la pública han tenido que aprobar una dura oposición, pero sus homólogos en los centros privado-concentrados trabajan más horas (horario de mañana y tarde) cobran menos y encima tienen más alumnos por aula [en la pública la ratio está en 19,3 y en la concertada en 24,2] y mejores resultados. Pero voy a ir más allá. La red concertada ahorra al Estado cerca de 3.000 millones al año.

Las administraciones públicas gastan un 40% más en un alumno de un colegio público que en los de la privada concertada, de forma que el gasto medio por alumno en la enseñanza pública no universitaria se eleva a 3.700 euros, mientras que en la privada concertada es de 1.800 euros, según un último estudio de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE). La subvención de una plaza concertada no cubre la realidad del coste de la plaza escolar. Los módulos de conciertos no incluyen la construcción ni el mantenimiento de los centros, la inversión en material didáctico ni las horas extra que los profesores dedican a las tutorías y a las actividades extraescolares. Los docentes de la concertada imparten unas 25 horas semanales frente a las 20 que cubren los de la pública.

Así que analizando fríamente los datos, la decisión de dar más recursos y beneficios a la enseñanza pública sin contrapartidas es, especialmente en los tiempos que corren, un disparate económico para quien no dispone de fondos adicionales como el Gobierno canario.