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Más productividad > Enrique Areilza Molet

   

Desde que Daniel H. Pink publicó su best seller La sorprendente verdad sobre qué nos motiva, muchas empresas se están replanteando sus modelos. Ciertamente, algunos especialistas critican de él que sacrifique cierto rigor en aras de un producto asequible. Para nosotros, merece algo más que una reflexión. La recopilación de muchas evidencias científicas, unida a resultados excepcionales, llevan a ligar efecto y causa, determinando así una nueva manera de hacer las cosas. Un nuevo paradigma en la gestión de personas. Entre alguna de las realidades empíricas citadas en el libro se encuentran: Wikipedia versus Encarta. En marzo de 2009, el proyecto de Microsoft tuvo que cerrar, incapaz de competir contra Wikipedia, creada a su vez por miles de personas actuando de forma desinteresada. Google apps. El gigante norteamericano proporciona a sus ingenieros el 20 % del tiempo libre. Pueden trabajar en lo que quieran, donde quieran y con quien quieran. De esa libertad, han nacido aplicaciones tan conocidas como Gmail o Google News. Casi la mitad de sus innovaciones proceden de ese tiempo libre. El modelo denominado Motivación intrínseca parece que se sustenta en experimentos válidos y de prestigio. En ellos se concluye que existen unos factores intrínsecos capaces de mejorar el desempeño de personas y primates. Sin embargo, se observa que el incentivo económico no solo no motiva en determinadas tareas sino que incluso las entorpece.

La diferencia fundamental se produce por el tipo de tarea. Cuando el trabajo es mecánico, rutinario y repetitivo, el sistema “tradicional” de incentivos (palo y zanahoria) funciona. Este tipo de actividad viene dirigida por el hemisferio izquierdo del cerebro. Cuando en la función predomina la creatividad e innovación, esos incentivos entorpecen. Al parecer, la razón es que la expectativa de conseguir el incentivo económico resta capacidad de concentración y creatividad, para las actividades localizadas en el hemisferio derecho. Se citan en el libro experimentos del profesor Harry F. Harlow, de la Universidad de Wisconsin. Harlow observó que los monos rhesus resolvían pruebas por el simple hecho de encontrar satisfacción en la solución. Con éste y otros experimentos, Pink traslada su teoría de los motivadores intrínsecos: Autonomía, deseo de controlar nuestra vida y destino, responsabilizándonos de nuestras acciones y consecuencias; Maestría, necesidad de mejorar; Propósito, ser parte de algo mayor que nosotros mismos. Dice Pink que, dado que las tareas mecánicas y repetitivas cada vez están más desplazadas, en los países en desarrollo nuestra actividad deberá centrarse y crecer en la generación de valor, mediante creatividad e innovación. Nada de ello funciona sin retribución adecuada.