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tribunales

Multa de 50 euros por atacar a los agentes, a la gente, golpear coches…

   

TINERFE FUMERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Un joven de cuya identidad solo ha trascendido que responde a las iniciales A.L.G. fue condenado a pagar una multa de 50 euros en un juicio celebrado a finales del pasado mes de julio tras protagonizar graves incidentes durante varias horas de madrugada, entre los cuales destaca su intento de agresión a los agentes de policía que acudieron ante la alarma de los ciudadanos que sufrieron las amenazas, insultos y provocaciones del ahora condenado. Tan nimia pena fue el resultado de un juicio de faltas celebrado en La Laguna por los hechos que se detallan a continuación.

“Actitud hostil”

Según se detalla en la sentencia, dictada el pasado 29 de julio y desvelada por DIARIO DE AVISOS, se considera probado que dos meses antes (29 de mayo) policías locales de La Laguna comprobaron que el acusado discutía acaloradamente con una chica en la parada del tranvía de la Cruz de Piedra, sita en la avenida de Los Menceyes.

En concreto, la sentencia detalla que los agentes “procedieron a actuar a fin de garantizar el orden público, momento en el que el denunciado se abalanza sobre los mismos sin causarles lesiones, a la vez que les increpa y mantiene una actitud hostil durante el traslado a dependencias policiales”.

Al fundamentar jurídicamente su fallo, el titular de este Juzgado de Instrucción lagunero resalta que tanto la acusación como la defensa se mostraron conformes -y así resolvió su señoría- con que tales hechos eran constitutivos una falta contra el orden público, concretamente de una desobediencia leve a los agentes de la autoridad. Así las cosas, se le condena a una pena de diez días de multa a sazón de cinco euros diarios, para un total de los referidos 50 euros.

Terror en la parada

Sin embargo, fuentes cercanas al caso destacan la gravedad de lo acaecido aquella madrugada en la parada. Así, los agentes fueron requeridos por vecinos que hablaban de un exaltado que sembraba el terror en el lugar, amenazando y buscando pelea con todo el que se cruzaba. Los propios policías llegaron a presenciar que el sujeto golpeaba una y otra vez tanto papeleras como vehículos estacionados.

Cuando advirtió la presencia policial, solo su estado de embriaguez evitó que los puñetazos que lanzó a un agente impactaran en en el mismo.

Luego llegaron las autolesiones (en el vehículo llegó a zafarse del cinto y hasta sacó medio cuerpo por la ventanilla) y, a pesar de que los sanitarios ya le habían inyectado varios tranquilizantes, los golpes contra la cama del centro de salud y los ruegos para que los policías lo mataron a porrazos o de un tiro…