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Poder del individuo > Enrique Areilza Molet

   

Si existe una consecuencia clara de la universalización de la tecnología, ésta es el desplazamiento del poder. Hoy el poder es del individuo, uno a uno y/o agrupado voluntariamente. Hasta ahora, ha sido práctica habitual tener el foco en el cliente, pero visto como un estándar. Podemos definir target como grupo de individuos con necesidades, gustos, intereses semejantes y a los que podemos vender nuestro producto o servicio. Otra definición clásica es la de valor añadido: valor percibido por el target, que tiene como efecto una nueva venta, a poder ser mayor que la anterior. En resumen, a las compañías les interesan los clientes, que no los individuos. Sin embargo, las cosas cambian, y lo hacen muy deprisa. Algunos ejemplos que nos llaman la atención: Coca Cola Freestyle, la multinacional está probando en California máquinas de vending que ofrecen la posibilidad de crear tu propia fórmula mediante la mezcla de 125 sabores. La máquina envía los datos a la central para conocer just in time los gustos de las personas. Citroën DS3, la empresa francesa, permite elegir los colores de techo, llantas, retrovisores, etc. Pero también mucho más. Para su motorización sport, puedes solicitar que el arquitecto Joaquín Torres diseñe algo exclusivo para ti tras rellenar un cuestionario. Mymuesli.es te permite desarrollar tu propia receta de cereales mediante la mezcla de 19 bases y 90 ingredientes. Hasta aquí, la evidencia del cambio. En cuanto a la agrupación voluntaria, parece suficiente prueba el tremendo auge de las webs de compra agrupada. Pero esta tendencia no se limita al ámbito del comercio. Otra área en la que las cosas van muy rápido (en algunos sitios) es la educación. Aunque existen muchas iniciativas magníficas, como son mathtrain.tv (clases de matemáticas grabadas en vídeo realizadas por los propios alumnos) o busuu.com (modelo de aprendizaje de idiomas basado en redes sociales con profesores voluntarios), la más popular es Khanacademy.org. Fundada por Sal Khan, la hizo para ayudar a su prima de once años en matemáticas y desarrolló una serie de clases de 10 minutos grabadas en vídeo y colgadas en YouTube. Hoy su fundación cuenta con más de 2.400clases de diversas disciplinas y tiene millones de alumnos. Las fundaciones de Google y Bill Gates lo apoyan intensamente. Vale la pena ver cómo desde una simple iniciativa individual se ha construido todo un nuevo sistema de enseñanza. Cada persona puede, así, aprender la lección a su ritmo y dondequiera. Los profesores, en clase, pueden dedicar más tiempo a la relación personal. Aunque tiene millones de seguidores, también hay detractores. Es evidente que el poder lo comienza a tener el individuo.

*Socio Dream Team Executive Search