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Juan Henríquez

Radios amputadas > Juan Henríquez

   

Diré lo que pienso. No busco titulares, ni aplausos fáciles y menos aún hablar de vencedores y vencidos. Lo cierto es que en un primer momento no di credibilidad al informe que contenía la resolución final que distribuía las licencias de FM a distintas emisoras de radio, que en la práctica, venían emitiendo de forma alegal, término acuñado por la asociación que en su momento se creó para representarlas a todas. Confieso que lo primero que me impactó fue no ver en la lista de las beneficiadas a emisoras del paisaje diario, órganos vitales de la información local, caso de Radio Isla, El Día, San Borondón, Megalatina, Milenium, Onda Cero, SER, etcétera, por citar las más conocidas por el público radioyente. Pero cierto es que también me llamó poderosamente la atención que algunas emisoras hubieran conseguido casi el cien por ciento de los proyectos presentados, por ejemplo la emisora de 7.7 Radio, que de 35 peticiones se les concedieron 32; pero más llamativo aún es que a Kiss FM, una perfecta desconocida en el territorio canario, le dieran 30 licencias. Sinceramente, algo extraño se movía en torno a éste capítulo político-administrativo.

Es posible, de lo que un servidor no va a dudar, que los pasos administrativos del concurso hayan sido respetados en su totalidad, en cuyo caso, deberíamos remitirnos a las bases que en su momento se aprobaron, y que, por lo que tengo entendido, no fueron recurridas en tiempo y forma. Es más, según mis fuentes de información, muchas de las emisoras excluidas participaron, o dieron el visto bueno, a las exigencias de los proyectos para acceder a la licencia. Y un tercer elemento tiene que ver con un problema de “torpeza” a la hora de cumplir los plazos de presentación de las plicas. Este dato que aporto no lo he contrastado, pero diversas fuentes reconocen que un bufete de abogados madrileño presentó las peticiones fuera de plazo. Sobre este último asunto: sin comentarios. ¡Pero cuidado!, el que un servidor no hable de prevaricación o vendeta, no quiere decir que las cosas se hayan hecho bien, insisto en que algo ha fallado.

De momento, me agarro a las declaraciones del presidente del Gobierno canario, en el que muestra su descontento, hablando de injusticia en la distribución de las licencias, incluso, prometiendo, en el marco de la legalidad, buscar una salida para corregir los despropósitos causados. Pero tomen nota de la magistral frase de Gonzalo Castañeda, de esRadio: “Que te diga el gobierno que te vas a quedar en la misma situación, que vas a poder seguir emitiendo, demuestra que ellos mismos son conscientes de que no lo han hecho bien”. Blanco y en botella.

Mi solidaridad y defensa por las emisoras de radio de carácter local, insular y regional, es inquebrantable. Lo que digo, es que la incertidumbre que se ha generado en las emisoras excluidas, no solo está incidiendo en el estado de ánimo habitual, sino, que se están viendo abocadas a despedir al personal, y en última instancia, sí no hay quien resuelva el entuerto, quedarán amputadas de por vida. Mi grito es: ¡solución ya!

juanguanche@telefónica.net