X

Un día genial en las carreras

   
Eduardo Quintero centro San Juan de Dios

Foto de familia de los participantes, con el piloto oficial de rallies Aucasa Honda, Eduardo Quintero. / DA

ÁLVARO DÍAZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Siguiendo con la colaboración iniciada, con gran éxito, hace unos meses entre la prestigiosa empresa del sector de la automoción, Aucasa Honda, y el Centro Psicopedagógico de Día de San Juan de Dios, los usuarios de esta ejemplar institución chicharrera pudieron disfrutar recientemente de un maravilloso día de carreras, ya que el piloto oficial de Aucasa Honda, Eduardo Quintero, puso a disposición del centro su habitual y potente vehículo de competición, el Honda Civic R3, para que los que así lo desearan pudieran tener una gran experiencia de rallies.

Así y desde Aucasa Honda se invitó a los usuarios del Centro Psicopedagógico de Día de San Juan de Dios a disfrutar de un día de carreras en las instalaciones del Karting Club Tenerife, ubicadas en la zona Sur de Tenerife y más concretamente en la zona Sur de la isla para que los mismos pudieran dar una vuelta en el vehículo de competición de la categoría R3, toda una joya del asfalto en su especialidad.

Así, los usuarios del Centro sintieron la emoción de ser copilotos por un día. Eduardo Quintero, con la colaboración de Aucasa Honda, montó su carpa de asistencias, la que habitualmente utiliza su equipo en las distintas pruebas de los campeonatos automovilísticos canarios, además de que disponer de toda su correspondiente equipación para la práctica del automovilismo deportivo.

“Despacito, por favor”

Los usuarios del Centro se fueron subiendo de uno al Honda Civic R3 de Aucasa Honda y Eduardo Quintero, en el que dieron una vuelta al circuito del Karting Club Tenerife como copilotos. A la cita racing acudieron un total de 9 usuarios del Centro, que pudieron disfrutar de una inolvidable mañana de carreras, ya que tuvieron la oportunidad de “subirse” en el Civic R3 como copilotos junto a “un piloto de rallies”, según nos comentaron, por lo que dieron saltos de alegría.

Incluso, los más atrevidos le decían a Eduardo Quintero que fuese rápido y los más tranquilos que “despacito por favor” y se bajaban del vehículo volvían con una sonrisa de oreja a oreja. Desde Aucasa agradecen el esfuerzo y dedicación de los cuidadores del centro y la colaboración del personal del Karting.