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Arona

Vecinos y Ayuntamiento rechazan el vallado del puerto por la noche

   

El puerto de Los Cristianos, una instalación de titularidad estatal, se cierra en horario nocturno. / DA

VICENTE PÉREZ | ARONA

El Ayuntamiento de Arona solicitará hoy a la Autoridad Portuaria que no se cierre el recinto del puerto de Los Cristianos por las noches, para permitir su uso como zona de paseo. Se trata de una reivindicación de los vecinos, tal como quedó patente el viernes pasado en una asamblea en la que se acordó recoger firmas para exigir esta medida y menos trabas para tradiciones marineras, como el embarque de la Virgen o la sortija de barcos

Así lo adelantó a este diario el alcalde de Arona, José Alberto González Reverón, quien hoy mantendrá una reunión, solicitada por él, en la capital tinerfeña, con el presidente de la Autoridad Portuaria, Pedro Rodríguez Zaragoza, y el capitán Marítimo, Antonio Padrón.

En cuanto al cierre del puerto en horario nocturno, la Autoridad Portuaria alega motivos de seguridad establecidos por la legislación vigente, al tratarse de una instalación portuaria de competencia estatal, y que fija unas restricciones de acceso. Unas medidas de seguridad que se reforzaron tras los atentados terroristas del 11 de marzo de 2001 en Nueva York. “El de Los Cristianos es un puerto comercial, no una marina deportiva, y al ser de interés general del Estado, se le aplica una amplia normativa de seguridad nacional e internacional”, añadieron fuentes de la Autoridad Portuaria. Un cumplimiento de la normativa vigente que, según este organismo público, también debe hacer cumplir con respecto a las tradiciones populares como el embargue de la Virgen o los juegos de barcos, si bien este caso la autorización compete darla a Capitanía Marítima.

La reunión de hoy surge a raíz de la polémica suscitada en Los Cristianos hace dos semanas durante las fiestas patronales por los requisitos de seguridad exigidos para la procesión marítima, que al final se celebró bajo exclusiva responsabilidad de la comisión de los festejos, y la popular sortija de barcos, que quedó suspendida. Esto provocó a su vez una reacción vecinal que desembocó en una asamblea con 200 personas, que acordó iniciar movilizaciones si no se llega a un acuerdo con las autoridades.