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Al menos 272 padres canarios denunciaron a sus hijos en 2010

   

Luis Estebaranz es psicólogo y responsable del Teléfono ANAR. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Fundada en los años 70, la Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) es un referente en materia de asistencia integral a menores. De hecho, la línea telefónica de ayuda gratuita que puso en marcha en 1994 ha recibido en los dos últimos años más de 15.000 consultas desde Canarias. De esta cifra, buena parte se corresponden con denuncias realizadas por padres incapaces de controlar a sus hijos, un problema cada vez más común y preocupante. Eso es, al menos, lo que afirma el psicólogo Luis Estebaranz Prieto, responsable de la línea de atención de ANAR.

Según datos recogidos por su fundación, de las 9.369 llamadas recibidas desde Canarias, 272 (el 8,86%) fueron de orientación especial. La cifra es especialmente significativa, máxime si tenemos en cuenta que en 2008 y 2009 este porcentaje apenas superaba el 5%.

Según explica a este periódico Luis Estebaranz, “desde que en 2004 pusimos en marcha la Línea del Adulto y la Familia, hemos ido advirtiendo que este tipo de situaciones no dejan de crecer, hasta el punto que ya podemos hablar de un problema emergente”. No en vano, en la actualidad representa casi el 10% del total de atenciones que realiza la Fundación ANAR, cuya línea funciona las 24 horas del día durante todo el año.

En términos generales, relata Estebaranz, “son llamadas de madres y padres que afirman estar sobrepasados y no pueden controlar la conducta de sus hijos preadolescentes y adolescentes”. Éstos, a partir de 11-12 años, empiezan a presentar una ausencia total de respeto a las normas de la casa y no solo son desobedientes, sino que “dan un paso más, y llegan a discutir verbal y físicamente con sus padres. Algunos incluso se fugan, roban y agreden a sus progenitores”, subraya el psicólogo.

En la mayoría de los casos, se plantean situaciones muy graves, en las que “tanto los padres como los hijos nos relatan el desprecio por las normas, el absentismo escolar, las infracciones, los actos delictivos y, en ocasiones, la agresión”, arguye Luis Estebaranz, quien considera que “el exceso de permisividad en la educación de los hijos trae consigo niños que no aprenden a tolerar la frustración y a respetar las normas”. Por eso, según él, “es básico educar en un entorno democrático, en unos límites y normas claras, sin violencia y respetando los derechos”.

Cuando ocurren situaciones de este tipo, expone el responsable de la línea de atención telefónica de ANAR, “los padres están desconcertados, porque no se pueden imaginar que sus hijos puedan llegar a este tipo de conductas”. “También están heridos emocionalmente y sienten vergüenza y temor a que este hecho sea conocido por el entorno o la propia familia. Si esto sucede en ámbitos locales más pequeños, se acentúa todavía más, porque existe el miedo de que se entere todo el pueblo”, asegura Luis Estebaranz.

Al servicio de ANAR acceden prácticamente al 50% familias de ámbitos urbanos y localidades de menos de 20.000 habitantes, y personas de todas las condiciones. “En Canarias tenemos un acuerdo con la Dirección General del Menor, lo que nos ha facilitado el trabajo coordinado con los recursos de protección que tiene la Comunidad Autónoma y cada una de las islas”, manifiesta Luis Estebaranz, quien deja claro que “son llamadas que no se quedan solo en unas pautas de orientación psicológica, sino que, por lo que general, se derivan a distintos recursos, como los servicios sociales municipales, donde las familias pueden acceder al apoyo de un educador o trabajador social, que puede valorar y ayudar a las familias a buscar estrategias para manejar la situación”.

En casos más extremos, sin embargo, se aconseja a los padres la intervención de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. En este sentido, ANAR se apoya en las unidades especializadas en menores de la Policía Nacional y la Guardia Civil. “Y, si es necesario, instamos a los padres a que denuncien la conducta de su hijo, por la gravedad de la agresión y como única vía o camino para que el chico vea la gravedad de las consecuencias de sus actos”, concluye Estebaranz.

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Labor profesional

Un servicio pionero. El Teléfono ANAR es el único servicio de escucha y orientación profesional gratuito que atiende las 24 horas a los niños y adolescentes de toda España. Ha recibido más de 2.000.000 llamadas los últimos 15 años. Merced al trabajo que desarrolla, ha realizado más de 250.000 derivaciones a recursos sociales y jurídicos de todas las comunidades autónomas.

Datos preocupantes. En 2010, la Fundación atendió un total de 162.671 llamadas de toda España, un 72% más que el año anterior. El 43% de las mismas fueron por situaciones de violencia, destacando principalmente el maltrato físico en el ámbito familiar (12%), el abandono o negligencia (7,6%) y el abuso sexual (6,7%). La mitad de las situaciones de violencia se padecen diariamente y un 44% se suceden desde hace más de un año.

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