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va por el aire > por Benito Cabrera

Ay, mi pescadito > Benito Cabrera

   

Siempre se habló del carácter anónimo de los géneros como una de las características que definen lo folklórico frente a la música escrita. En realidad, alguien compuso alguna vez la melodía que una comunidad asume como propia y luego esa misma tonada se va transformando de una u otra forma, con incorporaciones que se han dado en llamar contaminaciones. Estas incorporaciones pasan más o menos inadvertidas para los cultores del género, aunque a veces descubrimos que se parecen mucho a otras canciones, y nos vemos obligados a revisar el siempre resbaladizo concepto de la pureza folklórica.

Uno de estos casos es el Sirinoque palmero. Esta hermosa danza, tomada como un ejemplo de manifestación vernácula, es -al menos en la versión popularizada por algunos grupos folklóricos- una amalgama de géneros, en la que se mezclan el propio Sirinoque (o alguna de sus diferentes versiones) con los Cantos de Relaciones y, en algunas ocasiones, con una parte final cuya melodía se entona con los siguientes versos: Este Sirinoque lo traigo yo aquí/mañana a la noche te acuerdas de mí/ ay, la la lai la la la lai….

Elfidio Alonso (Tierra Canaria, 1981), nos puso ya en la pista de la procedencia de esta melodía, que viene a ser la interpretada por el actor Spencer Tracy, que la canta acompañándose con una zanfona, en la película Capitanes Intrépidos, del año 1937. Bajo el título de Ay, mi pescadito (Manuel’s love song en el original inglés) fue escrita por Gus Kahn y Franz Waxman.

Una nana muy similar fue registrada por Meredith Anderson en su trabajo Folksongs of Australia bajo el título de The Little Fish. En español fue traducida por Ay, mi pescadito y viene a ser la misma melodía que encontramos en el final de las citadas versiones de El Sirinoque.