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Cierres > Alfonso González Jerez

   

El Gobierno realiza fintas desesperadas para eludir la puñetera realidad. Su propia realidad, que es la de todos. El Gobierno decide suprimir las operaciones quirúrgicas vespertinas en los hospitales públicos, cientos de ciudadanos se escurren por las listas de espera, los colegios profesionales y los sindicatos denuncian la situación, pero el Gobierno, y más concretamente la Consejería de Sanidad, dirigida por una señora afablemente agorafóbica, no reconoce absolutamente nada. ¿Qué los quirófanos están cerrados por las tardes? Bueno, ¿quieren que estén abiertos de par en par, con todos los peligros de las corrientes de aire en un centro hospitalario? El Gobierno es que ni pestañea. Como si no fuera con ellos; como, en definitiva, no fuera con nosotros. El Gobierno de Artur Mas actúa como Jack el Destripador en la sanidad pública catalana, pero al menos ofrece un gráfico con las cifras de ahorro, para consuelo patriótico de infartados, enfermos crónicos y pacientes oncológicos. El Gobierno de Canarias, como los niños pequeños al apagar la luz, cierra los ojos con fuerza. No pasa nada. Si no abres los ojos el monstruo no llegará jamás a los pies de tu tibia cama. Así que se niega toda evidencia, como ocurre con cualquier Gobierno en las películas de catástrofes apocalípticas.

-Consejera, ¿decimos que quedan suprimidas sine die las operaciones quirúrgicas en horario de tarde?

-De eso nada. Por lo menos hasta el 20 de noviembre, nada.

-¿Se le opera algún familiar?

-No exactamente. El día 20 le van a hacer una trepanación a Rubalcaba.

-¿Y entonces, ni una palabra?

-Huuum. Creo que debemos ir preparando un borrador de comunicado oficial cuando se supriman las operaciones quirúrgicas a partir del mediodía.

El presidente Paulino Rivero coincide sin reservas con su consejera de Sanidad. El presidente ha asegurado, en las últimas semanas, que no cerrará ningún hospital público en el Archipiélago, pero, y esto es un matiz en el que no ha reparado la crítica más maliciosa y oportunista, nunca ha aseverado nada sobre el cierre de quirófanos en horario de mañana, tarde o noche. El lenguaje en construcción del establishment político supondrá, en los próximos meses y años, una resurrección del dadaísmo. Un lenguaje definitivamente encapsulado en sí mismo y a salvo de la realidad. Y como todos los lenguajes, un espejo fiel de sus hablantes.