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Defendamos la Sanidad pública > Aurelio Abreu *

   

La Sanidad pública es algo de lo que los socialistas nos sentimos especialmente orgullosos, porque el actual Sistema Nacional de Salud es fruto de una actuación decidida del PSOE en 1986. Un sistema de salud público, universal, gratuito y financiado a través de impuestos, que en estos 25 años ha alcanzado un alto nivel de desarrollo y complejidad, y que es apreciado por los ciudadanos como un símbolo distintivo del Estado del Bienestar.
Es obvio que la Sanidad no puede escapar a los efectos de la crisis, pero es igual de evidente que no tiene por qué ser la que pague todos los platos rotos, ya que es un servicio que repercute de forma directa en la vida de los ciudadanos. Fortalecer la Sanidad pública no es un lujo ni una locura, sino una parte fundamental del programa de los socialistas, ya que entendemos que invertir en salud, y en prevención, es invertir en el futuro de los ciudadanos. Nunca lo vio así el PP, que, durante sus ocho años de gobierno, sometió a la Sanidad pública a una dieta de adelgazamiento presupuestario tan estricta que casi le (y nos) cuesta la salud.
En las últimas dos legislaturas, el PSOE puede decir con la voz bien firme que se ha elevado el gasto en Sanidad y reducido el gasto en medicamentos, dando ejemplo de eficiencia, ampliando las coberturas sanitarias para adaptarlas a los tiempos que vivimos y las patologías que conllevan, y renovando la dotación tecnológica, entre otros.
El mensaje del copago sanitario ya se está dejando caer, especialmente por parte de algunos líderes autonómicos del Partido Popular. El copago no es copago, es bipago. Se pretende que el ciudadano pague dos veces por la atención sanitaria, cuando ya ha pagado a través de sus impuestos. El mal llamado copago sólo genera desigualdades, y desincentiva del uso de la Sanidad pública a quienes más la necesitan. No podemos permitirnos un país en el que una persona enferma se piense si puede pagar una visita al médico. Ése no es el país por el que hemos peleado.
Desde el PSOE concebimos el sistema nacional de salud como un todo, que incluye tanto la atención a las personas enfermas como la prevención de las enfermedades (y del coste sanitario que representan) promoviendo hábitos de vida saludables entre adultos y menores. Se trata de pensar a largo plazo, y ese compromiso lo ha asumido el PSOE desde el primer día de Gobierno. Los que no ven más allá del día a día no aprecian (e incluso vituperan en público) el esfuerzo que supone pensar en el futuro sostenimiento de un sistema que no discrimina a nadie por ningún motivo.
La calidad de la Sanidad es, igualmente, la calidad de sus profesionales. Somos deudores todos de su dedicación, su laboriosidad, su entrega y su permanente afán de renovación. Técnicos, médicos, investigadores, anestesistas… Sin su concurso, la Sanidad no podría sostenerse.
El PSOE tiene una idea clara de la Sanidad que quiere para todos los españoles, y la defenderá siempre, esté donde esté, a cualquier nivel de la Administración. Una Sanidad que garantice la igualdad de trato a todos los ciudadanos, de forma universal, con equidad y en permanente mejora. Eso es lo que queremos, y eso es por lo que peleamos.

*Vicepresidente segundo y consejero de Bienestar, Sanidad y Dependencia del Cabildo Insular de Tenerife