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EL COTARRO > POR JOSÉ CARLOS MARRERO

El cotarro > José Carlos Marrero

   

MAREJADA SANITARIA

Comienzo hoy El Cotarro haciéndome eco de una fuerte marejada sanitaria, con mar de fondo universitario y rachas atemporaladas judiciales, entre la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna (ULL) y el Hospital Universitario de Canarias (HUC), por culpa de un doctor/profesor (ya cuestionado en su territorio profesional de origen) que en los últimos años ha brillado por su poca asistencia (por no decir ausencia) y que ha entrado, cual elefante en una cacharrería, en los territorios ocupados por el HUC (sin problemas y de forma estable desde hace más de 30 años) en el entorno de la Facultad de Medicina. Como no apliquen una terapia intensiva rápidamente y curen la herida de forma veloz para que cicatrice para siempre, tanto la Universidad de La Laguna (cosa que no le va a agradar a Emilio Sanz Álvarez, el decano de la Facultad de Medicina) como el Hospital Universitario (donde no le va a agradar a Ignacio López Puech, gerente del HUC) se van a ver afectados por efectos colaterales absolutamente innecesarios…


RESPONSABLES PREOCUPADOS

Y, por elevación, digo más… Me temo que en la Universidad no le va a gustar nada al rector magnífico Eduardo Doménech Martínez y menos en el Servicio Canario de Salud a su directora, Juana María Reyes Melián, por no nombrar a Brígida Mendoza Betancor, la nueva consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias… Y es que el interfecto protagonista de los lamentables episodios parece que ha aterrizado como un paracaidista guerrillero, queriendo ocupar el territorio, cargo y poder de un querido, reputado y prestigioso doctor y profesor (recientemente jubilado) al que, me temo, no le llegará nunca a los talones del prestigio y consideración. Y, para ello, el interfecto ha realizado unos movimientos que han desestabilizado la paz investigadora y académica reinante (en el mismo sitio físico, como es público y notorio) durante años… y, en ese intento, parece que el hombre se ha pasado tres pueblos… Tanto que la cosa ha llegado hasta tal límite que, ya en estos momentos, hay dos acciones en marcha, a cual más triste, incómoda y desagradable.

TETAS CON CHAMPÚ… Y DENUNCIA

Por un lado se ha presentado oficialmente en tiempo y forma una contundente denuncia por partida doble (con datos de testigos y todo) en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en La Laguna, nada más y nada menos que por partida doble y por dos supuestos delitos… Una por supuestas expresiones lanzadas públicamente por el denunciado hacia algún colega, que podrían calificarse de insultantes y/o injuriosas (tales como “por mí como si te lavas las tetas con champú”, como se puede leer textualmente en la denuncia) y, casi aún más grave, por un presunto intento de allanamiento (probando llaves también ante testigos) de un despacho profesional privado (donde, por cierto, podría haber información personal y profesional con expedientes y datos académicos y no sé si médicos o sanitarios de pacientes, altamente protegidos por la rigurosa Ley de Protección de Datos de Carácter Personal)… Por cierto, la persona afectada, profesional como la copa de un pino, guarda un responsable y exquisito silencio.

INSPECCIÓN ACADÉMICA

La otra acción ha sido poner (también oficialmente en tiempo y forma) todo el tema en conocimiento del inspector jefe de la Universidad de La Laguna, Andrés Falcón Armas, un gran profesional, respetado y riguroso, que se ha ganado a pulso su prestigio y la independencia con la que desarrolla su importante y delicada labor. Con el rigor y diligencia que le han caracterizado durante años, parece que Andrés Falcón está desarrollando un expediente investigando todos los aspectos y detalles del desagradable asunto (analizando los hechos, citando a los protagonistas, hablando con testigos, etc.) y se espera que lo finalice lo antes posible, con un resultado que planteará (si fuese oportuno, necesario y conveniente) a la autoridad competente, las posibles sanciones académicas y/o profesionales que en su caso procediesen (o no), para el protagonista denunciado. Y más cuando vemos que estos asuntos a veces se dejan morir en las altas esferas en un intento de proteger lo indefendible y al final no llegar a ninguna parte…. Para que esto no suceda en esta ocasión, claro, hay que confiar en que la autoridad competente (que es la que al final decide) sea tan imparcial, diligente, justa y rigurosa como se da por hecho que va a ser Andrés Falcón… Estaremos atentos a ver qué pasa…

DON LORENZO HERNÁNDEZ Y CÍA

Pero El Cotarro ha retornado con más ganas de contar cosas “en positivo” que hacernos eco de las torpes “totufadas” de algún “iluminado”… Y en esa línea tengo que dar cuenta de una ejemplar iniciativa que la familia Hernández-Luis ha hecho realidad con el renacimiento del querido y emblemático hotel Delfín de Bajamar, convertido en un centro privado dedicado a la atención de enfermos de alzhéimer, que ya es pionero, no sólo en Tenerife, sino en Canarias y toda España. Una vez más nuestra isla vuelve a ser “la luz que va delante” y que, como todos saben…, es la que alumbra. Con permiso de todos los familiares y de todos los profesionales, me gustaría reconocer, valorar y aplaudir esta feliz iniciativa, visualizándola (como se suele decir ahora) en dos personas excepcionales: el gran empresario y patriarca de la familia, don Lorenzo Hernández Morales y la psicóloga Inmaculada Rodríguez Melián, la infatigable luchadora Macu, directora técnica de Afate, la Asociación de Familiares de Enfermos del Alzhéimer de Tenerife, y asesora externa del nuevo centro.

EJEMPLAR FAMILIA EMPRESARIAL

Pero yo quiero destacar varios aspectos que rodean este feliz renacimiento. Por un lado, la figura de don Lorenzo Hernández Morales, quien, a sus casi 91 años, está “como una puncha” y que, como el whisky, sigue tan campante, a pesar del tremendo “talegazo” (como él mismo dijo en su discurso durante la inauguración) que lo obliga a estar en estos momentos (deseo y espero que por muy poco tiempo) sentado en una silla de ruedas. Otro aspecto es el de la ejemplar unidad familiar en torno al difícil mundo de la empresa y los negocios (sobre todo en Canarias) y aún más en estos complicados tiempos, toreando la tan cacareada crisis. En el sector hotelero, apostando por el Puerto de la Cruz, en el sector primario con los plátanos y ahora, en el sector servicios, con el nuevo centro. En todos ellos la familia Hernández Luis ha estado unida con todos los hijos de don Lorenzo implicados (Maribel, Rosa, Mila, Cristina, Lorenzo, Carmen Elena y Candy) de los que, tres de ellos, van a llevar directamente el peso de la gestión del flamante centro: Lorenzo Hernández Luis (consejero delegado de la empresa), Rosa (directora general) y Candelaria (gerente). Ellos tres, con el asesoramiento externo de Macu van a lograr que el ahora llamado Centro Especializado en Alzhéimer Delfín-Bajamar sea un referente en toda España.

AUDITORÍA DE CURIOSIDADES

Siguen rodando rumores (bien cimentados, pero todavía rumores) respecto a curiosas acciones que pueden aflorar en la comentada auditoría que se ha venido efectuando (creo que ya está finalizada) en alguna importante fundación canaria dependiente del Cabildo de Tenerife. Tanto el presidente Ricardo Melchior (que espera) como su vicepresidente Aurelio Abreu (que calla), guardan un responsable y exquisito silencio hasta que la mencionada auditoría (cuyo texto definitivo podría haberse entregado ya este pasado viernes en el Cabildo) sea presentada oficialmente a la Comisión de Gobierno o al Pleno de la Corporación, quienes podrían tener conocimiento de ella en breve. En la tan cacareada auditoría podrían “cantar” varias anécdotas muy “costosas” que tendrían que ver (por ejemplo) con el alojamiento y estancia de alguna persona durante ¡un mes! en un hotel de lujo del Sur de nuestra isla, otra con un cigarrillo electrónico como protagonista, y otra más con el pago a un conferenciante un rato caro. Y lo peor, según me comentan, es que la auditoría pone de manifiesto que muchos gastos y movimientos se podrían haber hecho sin el más mínimo expediente administrativo que justificara y/o soportara los pagos. También en esto estaremos atentos y a ver qué aflora (y cuándo) de la dichosa auditoría…. Y que cada palo aguante su vela…