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El desembarco de 1.600 kilos de hachís llega a la Audiencia

   

TINERFE FUMERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Un total de setenta años de prisión solicita la Fiscalía para el conjunto de los quince acusados que serán juzgados a partir de mañana en la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife en una vista oral cuyo desenvolvimiento que se prevé largo -hay sala reservada para dos semanas- y complejo, dado el número de acusados y de pruebas periciales previstas. El suceso clave que origina este proceso es la arribada de una narcopatera a la ensenada de Abades acaecida con 1.600 kilos de hachís a bordo, y que fue interceptada por efectivos del Cuerpo Nacional de Policía.

Según consta en el escrito de conclusiones provisional de la Fiscalía, las penas se reparten entre los quince acusados de forma prácticamente lineal, siendo la solicitud más dura de seis años y seis meses de prisión y la menor de tres años y seis meses, todos ellos como supuestos autores de un delito contra la salud pública salvo en un caso, el de L.A., al que también se le imputa un delito de atentado y una falta de lesiones tras resistirse durante su arresto.

El Ministerio Público da por probado que una investigación del CNP iniciada más de año y medio año antes del gran desembarco de Abades permitió averiguar la planificación por parte de los cabecillas -todos ellos marroquíes- de una narcopatera previa que llegó a las costas de San Juan de la Rambla en septiembre de 2009, arrestándose a siete de los ahora van a ser juzgados e interviniéndose aproximadamente unos trescientos kilos de hachís.

Los trabajos policiales continuaron en el afán de desmantelar la cúpula de la supuesta organización y ya a finales de 2009 se esperaba otra narcopatera que finalmente se retrasó en el tiempo debido a distintos factores.

Finalmente fue en la noche del 9 de diciembre de 2010 cuando los otros seis acusados llegaron a la zona de Abades para desembarcar los 1.600 kilos de hachís desde una zodiac manejada por tres tripulantes a los que no se pudo capturar.

Sin embargo, los siete de tierra sí que cayeron en manos de la policía, aunque no sin esfuerzo dado que tres de ellos se dieron a la fuga, uno de los cuales incluso llegó a Arico el Viejo a través de los montes cercanos.

De la valoración efectuada por la instrucción del proceso da cuenta el hecho de que once de los detenidos siguen en prisión provisional desde que se produjo el arresto.

En cuanto al funcionamiento de la organización, tendría ésta una cúpula formada por tres marroquíes con contactos para adquirir la droga en su país, además de otros compatriotas ya asentados en las Islas. Al grupo se suman varios españoles encargados de preparar la infraestructura para los desembarcos, así como de mover los estupefacientes ya en la isla y de adquirir los bienes necesarios para desarrollar la actividad delictiva.

Las narcopateras procedentes de Marruecos, generalmente cargadas de hachís, son una constante desde hace años en las costas de Canarias.