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El enigma de la energía oscura

   

Recreación de un agujero negro. / DA

RUBÉN DARÍO GARCÍA LEÓN (EFE) | Santa Cruz de Tenerife

El astrónomo Rafael Rebolo (CSIC-IAC) ha dicho en una entrevista a Efe que es preciso desentrañar el enigma que representa la energía oscura, que aparentemente causa la expansión acelerada del Universo, cuya detección ha recibido el Premio Nobel de Física de este año.

Rafael Rebolo alude de este modo al hecho de que la Real Academia de las Ciencias sueca ha distinguido con el Nobel de Física a los científicos estadounidenses Saul Permutter, Brian P. Schmidt y Adam G. Riess por descubrir que el Universo se expande de manera acelerada, cuando se pensaba que ocurría lo contrario.

El astrónomo del CSIC-IAC es uno de los coordinadores en España de la misión espacial Euclid que la Agencia Espacial Europea (ESA) ha seleccionado para lanzar al espacio en 2019 con la intención de tratar de explicar la expansión acelerada del Universo.

Manifestó Rafael Rebolo que la detección de esa expansión es la primera pista seria de que existe una energía que actúa de forma contraria a la gravedad.

Parece ser que el espacio se expande aceleradamente y algún agente tiene que causar esa acción, declaró Rafael Rebolo, quien añadió que se desconoce si esa energía oscura responde a un fenómeno de carácter cuántico o una propiedad geométrica intrínseca del Universo.
Por ello, insistió, se trata de un enigma, la energía oscura, que hay que aclarar, pues es el ingrediente fundamental para comprenderlo todo.

La energía oscura nos da un mensaje que no comprendemos y puede ser algo de mucha trascendencia, es una propiedad del Universo que no se sabe hasta donde nos puede llevar, indicó Rafael Rebolo que la semana pasada protagonizó una de las mejores noticias científicas del año en el Archipiélago al ser el coordinador del trabajo que logró que el Instituto de Astrofísica de Canarias lograra el reconocimiento del Ministerio de Ciencia, Severo Ochoa que supone un millón de euros adicionales al año para el centro.

Aseguró que el premio Nobel de Física de este año es un “espaldarazo” a quienes quieren investigar la existencia de la energía oscura y la expansión del Universo, además de reconocer el trabajo de los pioneros en esta materia. La composición del 90 por ciento del Universo se desconoce, y de hecho sólo se conoce en torno al 4 por ciento, que son galaxias, planetas, nebulosas y otras material estelar no visible con telescopios pero que sí de detecta.

Más del 70 por ciento de lo que se desconoce es la energía oscura, que influye en la expansión acelerada del Universo y de la que se sabe muy poco.

En cuanto a la misión espacial Euclid, que permitirá observar cientos de millones de galaxias distribuidas por una gran parte del cielo para rastrear las trazas esenciales de la energía y la materia oscura, de la gravedad y de la geometría del universo, Rafael Rebolo dijo que se trata de un proyecto de trabajo para los próximos veinte años.

Euclid medirá la posición y las formas de las galaxias para poner a prueba la teoría general de la relatividad y comprobar si es válida para describir el universo a sus escalas más grandes, y en esta misión espacial están implicados unos 800 científicos e ingenieros de aproximadamente cien centros de investigación.

En España participan en esta misión espacial varios centros de investigación y universidades coordinados por Rafael Rebolo y Francisco Castander (Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña).

El IAC, en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena, desarrollará el sistema de control electrónico del instrumento infrarrojo que porta el satélite y participará en varias unidades y grupos de explotación científica de la misión espacial.