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El mayor reto de Zeben Díaz

   

JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

El destino de la carrera deportiva de Zeben Díaz aún está por definir. Dos veces campeón del mundo amateur, campeón de Europa neoprofesional y campeón del mundo profesional, Zeben quiere añadir nuevos hitos a su carrera. Es entonces cuando su destino le ha marcado un nuevo objetivo, el más complicado de su trayectoria, derrotar al intocable Giorgio The Doctor Petrosyan en la espectacular gala que ha programado la organización It’s Showtime para el próximo día 12 de noviembre en el pabellón Santiago Martín.

Petrosyan es el rey del K1. Acumula un récord de 68 victorias por una sola derrota y dos nulos, con 33 triunfos antes del límite. Además, es el último campeón del histórico K1 Max, absorbido ahora por la organización It’s Showtime y, desde que cayera derrotado por el tailandés Nonthanan Por Pramuk en 2007, en su currículum sólo se escribe la palabra victoria. Es, sin duda, un rival que mete miedo a todos… menos a Zeben.

“Estoy preparado para acabar con su racha y hacerlo ante mi gente me motiva aún más. aquí no hay nadie imbatible y las cosas se demuestran encima del ring”, asegura el fajador tinerfeño, cuya trayectoria deportiva del púgil tinerfeño ha ido hacia arriba desde que consiguiera en Madrid su primer título de campeón de España en categoría amateur.

El juez árbitro levanta la mano de Giorgio ‘The Doctor’ Petrosyan tras derrotar a Abdallah Mabel. / DA

Trayectoria en alza

Desde entonces, Zeben ha sumado un título europeo, dos campeonatos mundiales amateur conseguidos en Grecia y Chipre y el título mundial profesional que logró en Estepona en 2010 venciendo por KO al tailandés Rung Nakorn. En 2008, una pelea en tierras griegas con el legendario Mike Zambidis como testigo, le abrió la puerta a cotas más importantes dentro del kickboxing. Del último sinsabor de su carrera es del que más ha aprendido. En la gala de Real Fighters celebrada en Marbella, Zeben se medía a otro habitual de los circuitos más importantes del kickboxing mundial, el sudafricano Warren Chaka Zulu Stevelmans. Allí, tras tirar a Stevelmans hasta tres veces en el primer asalto, el árbitro le detuvo la pelea en el segundo cuando, tras una serie encajada, un resbalón llevó al tinerfeño a la lona. “Yo pensé que se había terminado el asalto y solo me di cuenta de que habían parado la pelea cuando me lo dijo Manolo Requejo”, explica Zeben, aún sorprendido por aquella decisión que no ha dado al traste con su asalto a la élite del kickboxing. El 12 de noviembre lo demostrará.

Junto a Risco viaja a Holanda

Zeben Díaz y Jonay Risco, compañero suyo en el Star Gym y participante en el It’s Showtime, donde se medirá al incombustible William Diender, viajarán mañana, viernes, a tierras holandesas para entrenar y preparar a conciencia la importante cita del próximo 12 de noviembre en el pabellón Santiago Martín (19.30 horas). Su centro neurálgico estará instalado en la localidad de Purmerend, al norte de Amsterdam. Allí se pondrán a las órdenes de Marco, entrenador de Ilvo Soares, el primer y único hombre que ha puesto en la lona a Zeben. Marco tiene diseñado un plan intensivo de entrenamientos con sparrings de auténtico nivel mundial como Anthony Kane o Leroy Bam Bam Kastner, dos púgiles Clase A, de contrastado nivel, el veterano Hassan Mr. 100×100 Bassou.

Uno de los aspectos fundamentales que tratará de trabajar Zeben en Holanda es su adaptación a rivales zurdos, ya que es una de las principales dificultades que presentará Petrosyan, su condición de zurdo. En esos 15 días, Zeben y Risco trabajarán su estado físico y se centrarán en sesiones de guantes de una hora justa de duración sin descanso entre asaltos. Su mentor les llevará por varios gimnasios para trabajar de la forma ya referida, algo que luego se pondrá en juego sobre el cuadrilátero que estará instalado en el Santiago Martín. Una vez en el ring a Zeben le esperan tres asaltos de tres minutos a un ritmo infernal, mucho más alto del que le han marcado la mayoría de sus rivales. “Estoy preparado para sufrir y ganar. Ahí encima no hay currículums ni récords, sólo un rival al que derrotar”.