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El ministerio se pone muy costoso > Manuel Iglesias

   

Ante las próximas elecciones generales y la posibilidad que las mismas arrojen un cambio político que lleve al PP al Gobierno del Estado, una de las personalidades que ha pasado a primer plano -aunque nunca ha estado muy alejado de el- es José Manuel Soria, el presidente del partido en Canarias.

En torno a su futuro político no es extraño que se especule con la posibilidad de que llegue a ocupar un ministerio y por ello es consecuente que respecto a eso le haya preguntado el director, Juan Manuel Pardellas, en la entrevista que concedió a este diario.

Su respuesta es lógica, es decir, que sólo Mariano Rajoy sabe la composición de su Gobierno si gana las elecciones y que quienes se encuentren en el mismo dependerá de su criterio. Soria se muestra prudente y hace bien, porque puede ser ministro y así lo desean muchos canarios, pero hay aspectos que incluso superan eso de depender únicamente del criterio de Rajoy, ya que también entran en juego las circunstancias. Parafraseando a Ortega, Rajoy es Rajoy… y su circunstancia.

Y es que hay unos condicionantes que superan las decisiones personales. Por ejemplo, la intención de reducir el número de ministerios. Eso, de por sí, disminuye las posibilidades. Vienen también las llamas “cuotas territoriales”, es decir, cosas como la conveniencia de que en el Gobierno esté un valenciano, en función del peso que esa comunidad tiene en el PP y su apoyo histórico a Rajoy; parece razonable que también aparezca alguien del PP de Madrid; y un andaluz, por ser la comunidad más poblada, y tradicionalmente siempre se ha contado con un catalán en el Gobierno conservador -incluso como independiente, como sucedió con Joan Piqué- y lo mismo suele ocurrir con Euskadi y es probable que la región de la que es natural Rajoy, Galicia, aspire también a estar con alguien en el Gobierno…

Si a esto se le añade que personas de gran influencia, como la secretaria general, María Dolores de Cospedal, si no pueden estar -como le ocurre por ser presidenta de Castilla La Mancha- al menos si aspiren a colocar a alguien de entorno político. Y está el eficaz portavoz, Esteban González Pons, que se ha ganado un ministerio o al menos el proponer a alguien. Y si a todo esto se le cruza que aplicando la ley de paridad, el 50 por ciento han de ser mujeres, puede verse la dificultad de estas aspiraciones para Soria, porque, hay que reconocerlo, Canarias no es tampoco una gran potencia política territorial.

Esto no tiene que ser necesariamente así, pero tampoco es descabellado, como conocen los que están en los partidos y saben de las ‘fuerzas de marea’ que se mueven en su interior. Y también hay que decir que después de todo lo expuesto, si Soria llega a ser ministro, puede afirmar con certeza que lo ha sido en gran parte por méritos propios. En estas condiciones, un ministerio sería personalmente una hazaña.