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El propio Oskar Schindler quiso llevar su historia al cine y que la rodara Fritz Lang

   

La periodista argentina Erika Rosenberg desvela que Oskar Schindler intentó que Fritz Lang rodara su historia y llegó a firmar un acuerdo con la Metro-Goldwyn-Mayer. | EFE

EFE | Las Palmas de Gran Canaria

Steven Spielberg “no fue el inventor” de la película “La lista de Schindler”, sino que el propio Oskar Schindler intentó que Fritz Lang rodara su historia y llegó a firmar un acuerdo con la Metro-Goldwyn-Mayer para escribir un guión, con Romy Schneider y Richard Burton como protagonistas.

Así lo ha dicho este martes la heredera y albacea de Oskar Schindler, la escritora y periodista argentina Erika Rosenberg, quien ha explicado en el Colegio Alemán de Las Palmas de Gran Canaria lo que no cuenta la producción estadounidense, en la que “por no pagarle derechos” y por “el machismo de Hollywood”, se omite que Emilie Schindler participó junto a su marido en la salvación de 1.200 judíos de las ejecuciones nazis.

Según la confesión que le hizo hace tres semanas Branko Lustig, el productor de “La lista de Schindler”, la figura de Emilie Schindler, quien ayudó a su marido y llegó a salvar en 1945 la vida a 120 personas que viajaban en un transporte para ser ejecutados, “no era rentable” para Hollywood, “que siempre ha necesitado presentar un hombre en la pantalla”.

Sin embargo, el contrato que el matrimonio Schindler firmó en 1963 con la MGM para hacer la película originaria, que debió llamarse “Hasta la última hora” y de la que percibirían el cinco por ciento de sus derechos, daba un papel relevante a Emilie.

Tanto era así, ha destacado, que la MGM escogió a una “diva” como Romy Schneider para que encarnara a Emilie Schindler y a Richard Burton para que hiciera de Oskar.

A pesar de lo avanzado que estaba el proyecto, “se cayó” en 1967 por causas que Rosenberg desconoce y sin que el matrimonio llegara a “recibir ni un centavo”.

Sin embargo, en su intento por recuperar el guión que había escrito, que consideraba “un pequeño triunfo en su vida”, Oskar Schindler contactó en repetidas ocasiones por carta con la persona que mediaba entre él y la MGM para tratar las cuestiones relativas a la fallida película.