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El pueblo y la música, con Sheila

   

NORBERTO CHIJEB | Candelaria

Desde la una de la tarde a las diez de la noche, la plaza de la Patrona de Canarias acogió un estival solidario para apoyar la causa de Sheila, con la presencia de la propia niña, junto a su hermana y sus padres. / SERGIO MÉNDEZ

Montse y José, los padres de Sheila, no podían ocultar en sus rostros la emoción de ver cómo miles de personas se acercaron este domingo a la plaza de la Patrona de Canarias, no solo para colaborar aportando dinero en una gigantesca hucha o consumiendo comida o bebida a un euro, sino también por la avalancha de ánimo que recibió el matrimonio que trata de salvarle a vida a una angelical niña de seis años, que ajena a tanto alboroto y su enfermedad, andaba jugando junto a su hermana por toda la plaza, siempre vigilada por unos padres que se desviven ahora por buscarle una salida a tan cruel enfermedad.

La familia Mayor Pérez, residente en Añaza, lleva diez meses luchando por encontrar una salida a un tumor cerebral y está a la espera de una resonancia en el hospital de La Candelaria para que sea contrastada en el Hotz Children’s Hospital de Miami, centro especializado en cirugía pediátrica, para decidir la fecha del viaje hasta Estados Unidos, algo que ahora mismo tienen decidido los padres, que aún no saben si “Sheila tendrá que ser operada o, en todo caso, los galenos norteamericanos recomiendan un tratamiento de choque”, nos manifestaba ayer, ilusionado, José Mayor.

Pepe Benavente fue uno de los primeros en actuar. / SERGIO MÉNDEZ

Un viaje y un tratamiento que rondaría en torno a los cien mil euros, una cantidad que tratan de recaudar con actos como los de este domingo, donde miles de personas se dieron cita en la plaza de la Patrona de Canarias para apoyar con pequeñas cantidades económicas, que terminaron convirtiéndose en miles de euros, mientras oían en directo al todo música de Tenerife, que colaboró desinteresadamente, como Pepe Benavente, Chago Melián, Anaé, José Manuel Ramos, La Vieja Morla, Orquesta Acapulco o La Sabrosa, entre otras, entre las que no faltaron las gemelas de Añaza, K-narias, quienes pusieron la guinda a una gran jornada cuando ya entraba la noche y la fiesta solidaria llegaba a su fin, como la cerveza, la paella, las costillas con papas o el atún en adobo, todo a un euro, para colaborar en la búsqueda de un diagnóstico que permita a Sheila seguir sonriendo muchos años, como lo hacía desde que nació hace seis, hasta que se descubrió que un simple dolor de cabeza no era tal.