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El teatro que indaga, rescata y cuestiona

   

La compañía realejera define su estilo como teatro ritual-ancestral, una mirada que bucea en el pasado y lo sitúa ante lo contemporáneo. Y esta acción de rescate se concreta como “espectáculos de teatro fuera del teatro”. / DA

SANTIAGO TOSTE | Santa Cruz de Tenerife

Un teatro que fija la mirada en las fuentes orales; donde el relato de las tradiciones y las costumbres marcan distancia con eso que denominamos costumbrismo y se acercan más a una voluntad de rescate, de indagación, de cuestionamiento, de transformación y, en definitiva, de libertad: artística y en la manera de contemplar el mundo.

Así podría definirse -entre otras muchas maneras posibles- la propuesta que plantea la compañía Medio Almud Teatro, fundada en 1982 en Los Realejos, que mañana inicia con el apoyo de CajaCanarias una nueva experiencia: la de crear una temporada estable de teatro en un lugar que, como otros, permanece alejado de los habituales circuitos escénicos, el núcleo realejero de Icod el Alto, lugar donde nació Medio Almud hace ahora 29 años.

El cochino transgénico

El Cine Rialto albergará mañana, a las 21.00 horas, la puesta en escena de El cochino transgénico, y una semana más tarde, a la misma hora, Va el alma por pasar. En ambos casos las obras que pone en pie la compañía bajo la dirección de Manuel Luis se corresponden con textos del escritor y periodista Cirilo Leal.

“Entre 1985 y 1992 -detalla el director teatral a este periódico-, organizamos el Festival de Teatro del Norte de Tenerife, del que se llegaron a celebrar nueve ediciones”. “Era una iniciativa con mucha aceptación -comenta Manuel Luis-, pero pese a la ilusión que pusimos, llegó un momento en que dejó de desarrollarse, fundamentalmente debido a la escasez de apoyos para poder asumir su coste”. “De manera que después la compañía no ha dejado de trabajar -continúa-, somos corredores de fondo, y ahora ha surgido esta nueva oportunidad de organizar un proyecto diferente pero que, de alguna manera, guarda semejanzas con el espíritu de ese festival”.

De otra parte, Manuel Luis indica que esta iniciativa de instaurar una temporada anual de teatro también cuenta entre sus objetivos con el de despertar nuevas vocaciones por el arte escénico. “Queremos ser un proyecto dinámico -recalca-, y en eso también entra, por supuesto, el relevo generacional”.

El equipo multidisciplinar de Medio Almud Teatro apunta que las expectativas de esta nueva aventura escénica, que se quiere desarrollar anualmente entre primavera y otoño, son grandes, sobre todo si se tiene en cuenta la recepción que han recibido sus montajes más recientes. Precisamente, Manuel Luis señala como ejemplo la actuación de la compañía el pasado mayo en París, donde representaron Va el alma por pasar.

Justo este montaje, según detalla Luis, se inscribe en un proyecto para el rescate de mitos y leyendas del Archipiélago; en este caso, de la isla de La Palma, o como puede ser La danza de la sabina para El Hierro. Aquí Medio Almud se adentra en la figura de Baltasar Martín, “garafiano ilustre y polémico entre los historiadores, a la hora de defender su existencia”. Martín es, en ese sentido, “un personaje fascinante, que se enfrentó a la invasión del pirata Pata de Palo, venciendo y muriendo, como los héroes clásicos”.

El cochino transgénico se sitúa en la serie Lo vivido, de Cirilo Leal, como La tragicomedia de la papa bonita y Se acabó el gofio, donde la “acción se desarrolla en un doble espacio: el lugar de la representación del presente y en el camino de la imaginación y la memoria”.