X

El escaso esfuerzo fiscal “incita a la guerra del tabaco” en Canarias

   

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

La escasa presión fiscal en Canarias “incita a la guerra del tabaco”, denunciaron este martes fuentes del sector. Así como el impuesto mínimo por cada mil cigarrillos es de 116, 9 euros en el área del monopolio (Península, Baleares, Ceuta y Melilla), en Canarias es de 9 euros.

El diferencial se refleja clamente en el precio de venta al público: la cajetilla que, en el Archipiélago cuesta 1,50 euros, en el resto está a 3,70 euros.

En este contexto, las multinacionales reclaman un suelo fiscal que ponga cordura. Conscientes de las peculiaridades y de que existe un mercado libre, las tabaqueras se quejan de que las “marcas excesivamente baratas” les están haciendo mucho daño y enmarcan las continuas bajadas de precios en una estrategia de supervivencia.

Philip Morris (Marlboro, LM, Chesterfield, Lark) e Imperial Tobacco (Nobel, Fortuna, Fortuna Red Line, Swing y Ducados) han venido librando una batalla comercial que ha arrastrado a los otros grupos que operan en Canarias. La confrontación ha adquirido tal dimensión que resulta difícil situar el origen del conflicto.

“Nos hemos visto obligados a adaptar nuestros precios para poder competir en igualdad de condiciones”, cuentan. “Una política fiscal razonable en la que se proteja a los minoristas frente a los precios irrisorios sería una solución”, recalcan.

Esa tendencia negativa se refleja en la recaudación líquida del impuesto del tabaco rubio, que descendió en 764.690 euros durante el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2010. De los datos de la Consejería de Economía y Hacienda de Canarias se deduce que el total contabilizado en los tres primeros meses de 2011 fue de 9.205.435 euros (9.205.435 brutos), frente a los 9.970.125 (9.970.125) de 2010.

El Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) grava el tabaco negro al 20% y el rubio y sucedáneos al 35%.

Después de un verano caliente, con precios agresivos, las marcas económicas han vuelto a subir. Al constatar que las ganancias no compensan el volumen, se ha producido un despegue en la franja del euro.