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España tiene futuro > Antonio Alarcó

   

Los candidatos y dirigentes políticos somos actores de reparto en estas Elecciones Generales y nos limitamos a desempeñar el papel que la sociedad nos encarga en cada momento. Los verdaderos protagonistas de la Política con mayúscula son los ciudadanos, sin quienes nada podríamos hacer. Estas van a ser unas elecciones distintas, las elecciones de la gente de a pie, una verdadera revolución de la normalidad. Las de los desempleados y de quienes temen perder su puesto de trabajo; de los excluidos sociales; de los mayores que vieron devaluadas sus pensiones, de los funcionarios que vieron rebajados sus sueldos, de los emprendedores que vieron cerrar sus negocios, de las familias sin ingresos y de quienes no llegan a fin de mes. Todo producto de una política errante e iluminada de un Zapaterismo apoyado por el PSOE con la complicidad de Coalición Canaria. Estas serán las elecciones de los sentimientos y la sensibilidad. En el PP nos proponemos hacer una campaña austera a pie de calle, cerca de quienes más nos necesitan y no es una frase hecha sino un compromiso. Se acabó el tiempo de los engaños. Demasiados ciudadanos están al límite de sus posibilidades, no solo económicas, sino también emocionales. A estas alturas de la crisis, nadie tiene duda de que será el Partido Popular el que pueda arreglar las cosas. Todo el mundo conoce nuestras recetas y sabe que somos los únicos capaces de ponerlas en práctica de forma eficaz.

No es el momento de agobiar a la gente con teoría política, sino de aliviarles con práctica económica para transmitir confianza en el futuro. Tenerife y Canarias no van a ser una excepción. No vamos a quedarnos atrás en el proceso de recuperación económica, de regeneración institucional y social más ambicioso al que jamás se enfrentó nuestro país. Los canarios somos un pueblo luchador que se crece en las adversidades, y que estaremos en la vanguardia de la transformación. Creemos en la ciudadanía, el bien intangible más importante de este país, que cuando se les estimula con planes serios, siempre ha puesto al país en el lugar que se merece. El Partido Popular será la voz canaria en Madrid. José Manuel Soria, los diputados y senadores con la ayuda de nuestros compañeros de viaje sumado a nuestro flamante eurodiputado Gabriel Matos, colaborarán en solucionar los grandes problemas que tiene nuestra comunidad autónoma de forma directa. Coalición Canaria se olvidó de los canarios al vincular su futuro a los recortes del PSOE y del peor gobierno de la historia de la democracia. Serán las urnas las que juzguen su error. Esta vez no van a engañarnos. Unos dirán que solo ellos son “la voz de Canarias”; otros intentarán asustarnos gritando “¡que viene el lobo!”, pero estas Islas ya no aguantan más cuentos. Coalición no es la voz de Canarias, sino más bien el eco de Zapatero, es el auténtico lobo de esta triste historia, que no solo vino, sino que además nos dejó con lo puesto. El Partido Popular no viene a realizar recortes, los recortes ya los hicieron ellos. Venimos a realizar las reformas necesarias para conseguir que las cosas vuelvan a funcionar. Los senadores y diputados del PP adquirimos, como hemos hecho siempre, el compromiso de representar y defender los intereses de las Islas.

Seremos mucho más que la voz de Tenerife y de Canarias en Madrid. Seremos el sentir de un pueblo mayor de edad, capaz de tomar sus propias decisiones, que no necesita padrinos ni intermediarios para conseguir lo que por derecho nos corresponde. Quiero agradecer a la Dirección Nacional la confianza que vuelve a depositar en mí para representar a Tenerife en el Senado. Gracias a nuestro presidente regional, José Manuel Soria, por su apoyo y por adornarme con su amistad; a nuestro secretario regional, Manuel Fernández; a nuestro secretario insular Manuel Domínguez y de forma muy especial a mi amiga y presidenta insular, Cristina Tavío, porque sin su tesón, empeño, entrega y generosidad yo no estaría implicado en política. De corazón, muchas gracias, Cristina. Entiendo la política como un servicio a los demás. Para mí el trabajo es un beneficio social y no un castigo de Dios. A todos les entrego mi lealtad y mi trabajo que nunca les fallarán. Nos equivocaremos porque somos personas normales pero nunca negligentes.

*Discurso de presentación como candidato del PP al Senado