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Había una vez > Óscar Herrera

   

Había una vez un delantero que se tuvo que buscar la vida lejos de su territorio. Como tantos otros, tuvo que emigrar y ganarse los garbanzos metiendo goles a miles de kilómetros de su casa y de los suyos. Había una vez un delantero que tuvo que soportar críticas y comentarios despectivos porque era de la tierra y no valía para esto. Algunos le acusaban de ser primo de Pedro Picapiedra y tener una técnica de troncomóvil. Había una vez un delantero que se hinchó a meter goles en el Puerto Cruz, en el Gáldar, en el Vecindario, en el filial blanquiazul, en el Hércules, en el Orihuela y en Girona. Hasta probó fortuna en Grecia en busca de lo que en su casa se le negaba. Y metió goles. Siempre fue honrado y comprometido allá donde estuvo. Y ahora, con 35 años recién cumplidos hace 20 días, vuelve a su casa para intentar ayudar con sus goles a que el Tenerife vuelva a Segunda Division A.

Kiko Ratón es un delantero que mete goles. Discutir sus habilidades con el balón es eso, discutir de fútbol, por lo tanto es válido. No es Van Basten, pero mete goles como el holandés. Nunca jugó en el Ajax o en el Milan, pero mete goles. Y en este Tenerife que empieza a andar en Segunda B está metiendo goles. Y meterá bastantes más, lo tengo claro. El gol que mete Kitoko ante el Montañeros es producto del movimiento de Kiko, que arrastra a los defensas y le deja el espacio al congoleño, para que pueda disparar a portería, con menor oposición defensiva de los rivales. Y eso también lo sabe hacer, provocar segundas jugadas y rechaces para que sus compañeros se aprovechen. Y sí, falla penaltis como el de Getafe, pero no hay que crucificarlo.

Aquí somos muy dados a masacrar a los nuestros y adorar a los que llegan de otros mundos. En el fútbol y en todo. El de fuera está más preparado y se le da mas cuartelillo y más confianza, mientras al de aquí no se le pasa ni media.

Pero eso es un debate ya gastado. Tampoco se trata de defender al nativo solo por su DNI. El que vale vale, y el que no, a otra cosa mariposa.

Kiko Ratón te puede gustar como delantero o no. No voy a entrar en los gustos de cada uno. Pero no se le puede discutir su olfato de gol y su lucha y compromiso ciento por ciento con el Tenerife. Antepuso jugar en su equipo y en su casa al dinero y a la opinión de su pareja. Y eso también cuenta.

Había una vez un delantero que se moja hasta las trancas por el escudo del Tenerife. Es mi opinión y la digo con libertad y sin peajes. No tengo trato con Kiko, le habré entrevistado unas cuantas veces, pero no hablo con él fuera del ámbito profesional. Ni quiero hacerle la pelota, ni pretendo filtraciones, ni que me invite a un cortado. Solo digo lo que pienso y lo expreso aquí con la libertad que tengo para opinar. Es mi opinión. La suya como lector, suya es.