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Identifican en Chile los restos del médico francés asesor del presidente Allende

   

EFE | Santiago de Chile

Los restos del médico francés Georges Klein Pipper, asesor del presidente chileno Salvador Allende y desaparecido desde el golpe de Estado de 1973, fueron identificados 38 años después de su muerte, informaron fuentes oficiales.

El director del estatal Servicio Médico Legal (SML), Patricio Bustos, y el juez que investiga la causa, Alejandro Madrid, se reunieron hoy con los familiares del fallecido médico para informarles sobre los resultados de los procedimientos periciales.

En Santiago se encuentra la única hija de Klein, Vanessa Klein, que era un bebé cuando su padre murió.

Los restos de Klein fueron hallados en 2001 en el Fuerte Arteaga, recinto militar ubicado en Colina, en las cercanías de Santiago, adonde fueron trasladados los colaboradores de Allende que fueron detenidos en el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973.

Se trata de osamentas y dientes que no llegaron a ser trasladados durante la denominada “operación retiro de televisores”, ordenada por Augusto Pinochet en 1978 y por la que los restos fueron desenterrados, echados en sacos y lanzados al mar.

Durante este proceso, el equipo multidisciplinar de la Unidad de Identificación Forense del SML realizó pericias de medicina, antropología y odontología forense, además de las pruebas genéticas hechas en el laboratorio de genética de Innsbruck, en Austria.

Del resultado de estos procedimientos y de la investigación judicial se desprende que el fallecimiento se produjo el 13 de septiembre de 1973 en el Fuerte Arteaga y que la causa de muerte fueron heridas múltiples por proyectil balístico.

Klein Pipper, de nacionalidad francesa y militante del Partido Comunista, se desempeñaba como asesor de la Presidencia y de la Subsecretaría de Gobierno al momento de su detención. Tenía 27 años.

Sus funerales se oficiarán el viernes 28 de octubre en el Memorial del Detenido Desaparecido del Cementerio General de Santiago, situado a pocos metros de la sede del Servicio Médico Legal.

Por este caso y el de otros tres ciudadanos franco-chilenos detenidos y desaparecidos, la Corte Penal de París condenó en diciembre de 2010 a cadena perpetua a dos altos cargos de la dictadura chilena de Augusto Pinochet (1973-1990).

También impuso penas de entre 15 y 30 años de cárcel a otras once personas por el secuestro, las torturas y la desaparición de estas cuatro víctimas. Todos ellos fueron juzgados en ausencia, dado que Chile no les extraditó.

Precisamente esta semana se encuentra en Chile una misión de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) para pedir a las autoridades chilenas que ejecuten las órdenes de arresto emitidas por Francia para que los condenados sean trasladados a ese país.

“Queremos que todos sean detenidos y extraditados a Francia, para que sean juzgados de nuevo, esta vez con su presencia, y que después cumplan su pena en Chile”, señaló a Efe Karinne Bonneau, encargada de la Oficina de Justicia Internacional de la FIDH.

Aun así, la FIDH centra sus esfuerzos en el caso del único civil condenado por estos hechos, el empresario Emilio Sandoval Poo, ya que en Chile no hay abierta ninguna investigación sobre él.

“Él puede ser detenido y extraditado de manera más fluida que los demás”, explica Bonneau.

Sobre la identificación de Klein, Bonneau señaló que con ello “empieza otro proceso de duelo para su familia”.