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Invisibles del sistema sanitario

   

Los enfermeros consideran que la Consejería debe apostar más por el colectivo y no recortar puestos. / DA

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

Hay un dicho extendido en el sector de la sanidad que dice algo así como “si los médicos se ponen en huelga no tiene repercusiones, pero si lo hicieran las enfermeras, las consecuencias serían desastrosas”. Aun así, los enfermeros son un colectivo que pasa muy desapercibido dentro del sistema sanitario y, a pesar de que las crisis y los recortes les afectan de la misma manera o incluso más, no suelen levantar la voz. Quizá es por falta de tiempo porque si comparamos el ratio de enfermeros por habitante, España está a la cola de los países europeos, donde hay 800 enfermeros por 100.000 habitantes. Canarias está también a la cola de las comunidades españolas en este aspecto, con 430 enfermeros por cada 100.000 habitantes, casi la mitad de la ratio nacional.

“Nos encontramos en inferioridad respecto a otras comunidades y no estamos dispuestos a que la crisis económica recaiga también sobre el colectivo de enfermería”, dice Ramona Mendoza, delegada sindical del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC). Con los recortes económicos que se efectuaron el pasado año, “se disminuyeron los presupuestos en unos 300 millones de euros, un 14% de merma, y eso lo hemos notado”, explica.

Cambio de plantas

El cierre de plantas en los meses de verano o la instrucción del Servicio Canario de Salud (SCS) de cerrar los quirófanos en horario de tarde, ejecutada a principios de este mes de octubre, tiene consecuencias directas en enfermería, ya que la reducción de intervenciones trae consigo un menor número de hospitalizaciones y por lo tanto, son necesarias menos enfermeras. En este sentido, Ramona Mendoza explica que, desde luego, no ha habido despidos, pero se han disminuido las contrataciones nuevas.

No obstante, el mayor problema está en que, además, los enfermeros están siendo reubicados continuamente en plantas diferentes, para hacer sustituciones de vacaciones o de bajas o por las disminuciones de camas. “Han de rotar de servicio en servicio con el estrés y los trastornos que conlleva también para el paciente, dado que hay más probabilidad de que se produzcan errores. Es como cambiar de trabajo cada poco tiempo y volver a empezar a conocer y a habituarse a cada planta, que tiene sus características propias, dependiendo de las patologías, y su propio equipo de médicos”, argumenta la delegada sindical.

El cierre de plantas también provoca que haya pacientes con distintos tipos de enfermedades en una misma área. En definitiva, Ramona Mendoza remarca que se ahorra mucho en contrataciones. La delegada sindical afirma que en Atención Primaria no se dota del número de enfermeros que tendría que haber y esto tiene como consecuencia la sobrecarga de trabajo de estos profesionales, que hacen un doble esfuerzo. “No cobramos horas extras y casi nunca terminamos nuestro trabajo en hora porque hemos de dejar las labores terminadas para no sobrecargar a los compañeros del siguiente turno”, comenta Mendoza.

La delegada sindical del HUNSC sostiene que “la enfermería tiene un reto muy importante por delante y es que se reconozca su trabajo desde el punto de vista social y dentro del ámbito sanitario”. “Si fallamos, se cae el sistema, ya que el paciente es nuestra responsabilidad”, apunta.

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Los sindicatos instan a “levantar la voz”

La delegada sindical del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, Ramona Mendoza, asegura que “nuestra realidad es que somos unos desconocidos”. “Me da tristeza por un lado, y me admira ver cómo en otros sectores como el de la educación, los padres se suman a las reivindicaciones de los maestros y los profesores”, comenta. “Cuando nosotros reivindicamos algo, nos gustaría que se sumara algún usuario, ya que esto también va con ellos”. Al respecto, la delegada sindical sostiene que “existe un sentimiento de frustración porque hacemos una labor muy vocacional, con mucha responsabilidad, en la que nos implicamos al máximo”. Los enfermeros son quienes están a pie de cama las 24 horas del día, cuidando a los pacientes y velando porque nunca les falte de nada y “muchas veces nos encontramos sobrecargados”, señala.

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