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La Academia Canaria de Bellas Artes otorga premios y distinciones

   

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

La Real Academia Canaria de Bellas Artes celebró el lunes, de forma previa a la apertura oficial del curso 2011-2012, una reunión extraordinaria en la que eligió por unanimidad como académicos con la categoría de supernumerarios a la pintora y escultora polaca residente en Tenerife desde hace más de cincuenta años, Vicki Penfold, nacida en Cracovia en 1918, que pertenece a la corporación desde 1986, y al arquitecto y urbanista Rubens Henríquez Hernández. A continuación eligió académico de honor, también por unanimidad, al profesor, periodista y crítico de arte Eliseo Izquierdo Pérez, miembro de número y secretario de la Academia desde 1972 y presidente de la misma de 2001 a 2009, en reconocimiento a la labor desarrollada hasta lograr la revitalización y consolidación de la Real Academia.

La apertura del curso 2011-2012 en la Real Academia Canaria de Bellas Artes tuvo lugar en el salón de plenos del Ayuntamiento santacrucero, bajo la presidencia de la titular de la corporación, doctora Rosario Álvarez Martínez. El catedrático de Historia del Arte de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, Carlos Reyero Hermosilla, pronunció la lección inaugural, que versó sobre la Escultura decimonónica y gusto moderno.

Después fueron entregados los premios anuales de la Academia, que este año correspondían a la especialidad de escultura. El galardón Excellens para un artista joven pero de consolidado prestigio fue otorgado al grancanario establecido en Tenerife Carlos Nicanor Sánchez Calero, cuya laudatio hizo la profesora de la Universidad de La Laguna Ana María Quesada Acosta; mientras que el Magister, para un artista de más de 75 años, fue para el escultor tinerfeño Eladio González de la Cruz, del que hizo su elogio el académico y periodista Eliseo Izquierdo. El acto, que estuvo amenizado por la Camerata Lacunensis, incluyó la entrega del título de Protectora de la Real Academia a la profesora María Josefa Cordero Ovejero, quien ha donado parte importante de la biblioteca, el archivo y la colección de arte suya y de su esposo el académico de honor, ya fallecido, Jesús Hernández Perera.