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La cirugía endoluminal reduce las amputaciones por pie de diabético

   

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

Entre los diabéticos canarios hay una tasa de amputaciones de 319 por cada 100.000 enfermos cada año debido a la incidencia del llamado pie diabético, según un estudio publicado por la Federación Internacional de Diabéticos. Se trata de una ulceración de los tejidos profundos relacionados con alteraciones neurológicas y distintos grados de enfermedad vascular periférica en las extremidades inferiores que afecta a pacientes con diabetes mellitus tipo 2.

El doctor Tobías Zander, responsable del Servicio Diagnóstico y Terapéutico Endoluminal de Hospiten, explica que a través de la cirugía endoluminal se pueden evitar muchas amputaciones, sobre todo las mayores, y el paciente con zapatos ortopédicos puede mantener una vida normal durante varios años más. En el caso de los pacientes amputados, comenta, “el riesgo de muerte en un 25 por ciento de ellos se calcula en unos cinco años”.

“Esta enfermedad tiene como particularidad que afecta las arterias por debajo de la rodilla y ahí la cirugía tiene pocas opciones”. De esta forma, “se puede acceder con balones de poco calibre y un catéter más pequeño”, asegura Zander. Y aunque reconoce que esta enfermedad no tiene cura definitiva, se puede aumentar la calidad del paciente y su esperanza de vida en unos años. El doctor Zander indica que es una técnica muy desconocida para quienes padecen esta enfermedad pero que además de beneficiar al paciente, también es menos costosa.

En el último año se han realizado más de mil intervenciones con cirugía poco invasiva en Hospiten. La cirugía endoluminal es una técnica mínimamente invasiva a través de la que se accede a diferentes estructuras, sobre todo huecas como vasos sanguíneos, intestinos etc., con una mínima punción milimétrica. Las aplicaciones de esta técnica están dirigidas a aneurismas de la aorta abdominal, tratamiento endovascular de estenosis carotídea y embolización de miomas uterinos. Así, explica el responsable del servicio, se usa para ocluir vasos sanguíneos que alimentan un tumor y como consecuencia, la quimioterapia es más efectiva, para eliminar malformaciones arteriovenosas o tratar aneurismas. En urología, comenta, se utiliza para el tratamiento de obstrucción del uréter, linfomas o cálculos.

En relación a la oncología, se puede aplicar a todo lo que tiene que ver con tumores malignos ya que tapa tumores y puede llevar la quimioterapia directamente a los mismos.