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La columna Churchill > Tinerfe Fumero

   

Un anuncio esperado pero poco satisfactorio

La banda criminal ETA anunció ayer un cese definitivo de sus acciones violentas. Sin duda, una magnífica noticia. Ahora bien, el anuncio dista mucho de ser satisfactorio por tres motivos fundamentales: el primero es que no se dice nada acerca de su disolución; lo segundo es que el paso trascendental en este tipo de procesos es la entrega del armamento, y el tercero, que no se puede olvidar, es que ETA no tiene credibilidad alguna, tal y como demuestran, por ejemplo, el sinfín de treguas que rompió sin previo aviso y a costa de la vida de inocentes.

La tentación política

Resulta sintomático que ETA pretende, una vez más, ser protagonista en el proceso electoral en marcha con vista a las generales del próximo 20 de noviembre. En manos del PSOE y del PP está evitarlo. Ojalá que impere en trance tan delicado como el que nos ocupa la unidad de los demócratas frente a estos violentos totalitarios.

Canarias y ETA

Recordaba ayer Leopoldo Fernández Cabeza de Vaca en la tertulia vespertina de Teide Radio que un coronel tinerfeño murió a manos de los etarras, así como que otros dos paisanos resultaron heridos de gravedad en otro atentado. También en el recuerdo está José Antonio Amaya, otro tinerfeño, aunque melillense, de origen que perdió la vida en Barajas por culpa de estos criminales. En total son nueve las víctimas canarias de ETA. El primero de ellos fue Ramón Quintero, un guarda forestal tinerfeño al que acribillaron en 1978.

Un refugio, un alivio

En realidad, ETA nunca atentó en las Islas, y el Archipiélago se convirtió así en un descanso, un oasis de paz para muchos vascos de bien, fuera temporal o definitivo. Que sea para bien.