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Las demandas de asilo en Canarias han caído el 80% respecto a 2006

   

La mayor parte de las peticiones ha sido de ciudadanos saharauis. | DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

España ha dejado de ser un paraíso para los inmigrantes, y Canarias no es una excepción. Esto es, al menos, lo que se deduce de las últimas cifras contabilizadas por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en el Archipiélago, que ha visto cómo en los últimos cinco años se han reducido en casi un 80% el número de solicitantes de asilo.

No en vano, de las 553 solicitudes que se registraron en 2006, se pasó a 136 dos años después, una cifra que aumentó ligeramente en 2009 (156) y que volvió a bajar el año pasado, cuando se contabilizaron 105 peticiones.

Paradójicamente, en lo que va de año sí ha aumentado casi un 20% el número de demandantes de asilo, ya que en apenas 9 meses CEAR ha tramitado un total de 125, recogidas tanto en los centros de internamiento de las Islas, como en los aeropuertos y en el propio territorio insular. De ellas, no obstante, sólo 43 han sido admitidas a trámite, dos fueron desestimadas y el resto están pendientes de resolución.

La mayor parte de ellas corresponden a ciudadanos saharauis llegados en patera al Archipiélago, aunque también hay un buen número de ciudadanos cubanos y africanos que han pedido el asilo por razones políticas o humanitarias.

Según explica el coordinador en Canarias de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, Juan Carlos Lorenzo, “uno de los motivos del incremento porcentual de las peticiones radica en la llegada de inmigrantes del Sahara Occidental derivados de los acontecimientos de noviembre de 2010 en el campamento de la Dignidad de Gdeim Izik”.

Sin embargo, Lorenzo deja claro que España continúa estando en “mínimos históricos” en lo que se refiere a concesiones de asilo, “en cifras de hace 21 años”. De hecho, según datos de la Oficina de Asilo y Refugio (OAR) del Ministerio del Interior, de las 2.738 personas que solicitaron asilo en nuestro país el año pasado, sólo 631, en torno al 20%, obtuvieron algún tipo de protección internacional”.

Estos dígitos reflejan algo muy significativo, reitera el responsable de CEAR, ya que tanto Europa como España, en este contexto, “se han convertido en una fortaleza prácticamente indiferente a la aplicación de los derechos humanos”. “Todas las políticas de fronteras, la situación de Ceuta y Melilla, los SIVE, el drama de los polizones y la respuesta que Europa ha dado ante las revueltas árabes, nos dice que estamos ante un continente insensible a la aplicación de los derechos humanos”. Ante esta situación, Juan Carlos Lorenzo cree que España tiene que asumir su responsabilidad en el mantenimiento, al menos, “de unos niveles mínimos de protección”.

Curiosamente, el Consejo de Ministros aprobó la semana pasada el Programa de Reasentamiento de Refugiados en España para 2011, y autorizó el reasentamiento de hasta un centenar de personas, cuya selección se realizará mediante el envío de misiones compuestas por miembros de la Dirección General de Política Interior y de la Dirección General de Integración de los Inmigrantes del Ministerio de Trabajo e Inmigración a los países de primera acogida de los refugiados.