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Lleva tres años en prisión y rechaza un acuerdo del fiscal

   

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Insiste en la absolución. La vista oral celebrada ayer en la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife por los presuntos abusos sexuales que habría sufrido una menor de edad disminuida psíquicamente se convirtió en una clara apuesta del abogado del defendido por la liberación de su cliente.

A pesar de que lleva tres años en prisión preventiva y se le pide una pena de diez, la defensa rechazó un acuerdo de la Fiscalía para cerrar un trato en siete años de cárcel que, en la práctica y dado el tiempo ya transcurrido en prisión, podría suponer su libertad a lo largo de 2012.

Los hechos

Fue en noviembre de 2008 cuando se produjo la primera de las relaciones sexuales entre el acusado y la sobrina de su pareja, una menor que por entonces contaba con 15 años de edad aunque con una edad mental equivalente entre los 8 y los 10 años.

Como consecuencia de dichas relaciones, que se prolongan hasta mediados del mes siguiente, la niña quedó embarazada. Posteriormente abortó y, en febrero de 2009, se encarceló al acusado. Ella reconoció ante las fuerzas del orden que había consentido y que estaba enamorada de él, pero la Fiscalía entendió que tal consentimiento estaba viciado por dicha discapacidad, por lo que presentó acusaciones por un delito de abusos sexuales continuado.

Los peritos

Durante la vista celebrada ayer, especial interés ofrecían la intervención de los peritos, que ofrecieron opiniones no del todo concordantes.

Así, mientras uno de ellos valoró en leve la minusvalía de la joven, el otro la diagnosticó como de nivel moderado, lo que según el Manual de diagnóstico y estudio de trastornos mentales sitúa en 10 años o en 8 años el nivel mental de la muchacha.

El Supremo

Pero sin duda la baza fuerte de la defensa resultó ser una batería de sentencias del Tribunal Supremo en las que, invariablemente, se detalla que, en caso de existir consentimiento -como es el caso- la existencia de una debilidad mental leve o moderada no conlleva un vicio del mismo, por cuenta sí puede existir un conocimiento sexual de una persona adulta, sin que ello tenga que ser incompatible con la referida discapacidad.

Como quiera que durante el juicio se dio como probado que la propia víctima había rechazado tener relaciones sexuales con un tercero pero no con el acusado, ello refuerza las tesis de la defensa.

Será ahora la Sección Quinta de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife la que dicte sentencia sobre este proceso, instruido por el juzgado número 2 de Güímar.